La escuela de Enseñanza Media para Adultos (Eempa) Nº 1.299 de Rosario fue el escenario de una insólita estafa realizada por la persona menos pensada: el mejor alumno y compañero.
El joven en cuestión, cuya identidad no fue revelada, fue uno de los encargados de recolectar el dinero para la fiesta de fin de año que llevarían a cabo en conjunto los estudiantes de quinto año. Pero días más tarde desapareció con los fondos recaudados y sus amigos le dieron un ultimátum: si en 48 horas no aparece, los denunciarán por el delito de estafa.
"Está con nosotros desde primer año. El mejor alumno de la clase, siempre atento y solidario con todos. El típico chico 10. ¿Cómo íbamos a imaginar algo así?", declaró al diario Clarín Gisela, una de las damnificadas.
El joven acusado fue el encargado de buscar el salón para realizar el evento y el responsable de llevar el dinero recaudado al lugar para reservarlo, pero cuando sus compañeros se acercaron para corroborar una duda que surgió en torno a los costos, se encontraron con una desagradable sorpresa: solamente estaba paga la seña.
¿Y el resto del dinero?
"No volvió más a clase. Fuimos hasta su casa. Hablamos con su familia, pero nadie sabe dónde está. Se lo tragó la tierra", denunciaron sus compañeros ante los medio de comunicación.
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