Una falla activó la detención de emergencia de una montaña rusa en Texas, donde ocho estudiantes quedaron suspendidos durante casi cuatro horas y fueron evacuados uno por uno.
Ocho estudiantes permanecieron atrapados durante casi cuatro horas en una montaña rusa de la ciudad de Galveston, en Texas, luego de que una falla obligara a detener la atracción a unos 30 metros de altura, el jueves por la tarde, y movilizó a equipos de emergencia, que desplegaron un amplio operativo para evacuar a los pasajeros de manera segura.
Los jóvenes formaban parte de una excursión escolar organizada por dos instituciones educativas del distrito escolar independiente de Houston. Según informaron las autoridades, ninguno sufrió heridas de gravedad y todos fueron asistidos al finalizar el rescate.
La Iron Shark, es una montaña rusa ubicada en el muelle de entretenimientos Pleasure Pier, y de acuerdo con medios locales, el recorrido se interrumpió durante la subida inicial, justo antes de uno de los descensos más pronunciados del circuito.
Ante la situación, el muelle fue evacuado mientras los bomberos desplegaban una escalera de gran altura para llegar hasta los vagones detenidos. Los estudiantes fueron descendidos uno por uno mediante arneses de seguridad en una operación que se extendió durante varias horas.
El procedimiento concluyó alrededor de las 20.30, cuando el último pasajero llegó a tierra firme.
El jefe de Bomberos de Galveston, Mike Varela, explicó que los estudiantes se encontraban afectados por la experiencia, aunque en buen estado general.
“Por supuesto estaban alterados por tener que bajar por esa escalera y por haber estado bajo el sol”, señaló. Además, indicó que todos fueron evaluados por posibles cuadros de deshidratación y que no se registraron complicaciones mayores.
Desde el distrito escolar confirmaron que estudiantes, docentes y acompañantes resultaron ilesos y destacaron la rápida intervención de los equipos de emergencia.
Tras el incidente, las autoridades iniciaron una investigación para determinar qué provocó la detención de la atracción.
Terry Turney, director de operaciones de Pleasure Pier, afirmó que un problema aún no identificado activó el sistema de emergencia. “La atracción experimentó una falla durante su ascenso inicial, pero, tal como fue diseñada, se detuvo de inmediato para mantener a todos a salvo”, sostuvo.
Mientras avanzan las pericias, el parque revisa los protocolos de seguridad antes de volver a poner en funcionamiento la montaña rusa.
comentar