Un mono de la especie carayá estuvo suelto por los techos de las casas de la localidad bonaerense de Quilmes y, para poder atraparlo, utilizaron fruta y una mona.
Según el personal de Medioambiente de la municipalidad de Quilmes y de la dirección de Flora y Fauna de la Provincia de Buenos Aires que trabajaron en el lugar, “el animal puede ser portador de alguna enfermedad zoonótica y puede contagiar fiebre amarilla y tuberculosos”, con lo cual extremaron los cuidados y la vigilancia.
Las primeras informaciones sostienen que el ejemplar se extravió de un domicilio, cuyo propietario aún no se presentó para denunciar la desaparición.
“Ningún animal silvestre puede ser considerado mascota. Es ilegal”, aclaró el personal.
El mono finalmente fue atrapado y encerrado en una jaula.
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