Un politólogo iraní acusó a la FIFA y a su presidente, Gianni Infantino, de actuar con "discriminación" tras un fallo arbitral que dejó a Irán fuera del Mundial 2026.
La FIFA y su presidente, Gianni Infantino fueron demandados por 1.000 millones de dólares en un tribunal federal de Boston, Estados Unidos, tras la eliminación de la selección de Irán del Mundial 2026.
La presentación fue realizada por el politólogo iraní Lotfolah Kaveh Afrasiabi, quien solicita que el caso sea tratado como una demanda colectiva en representación de hasta 91 millones de ciudadanos iraníes e iraní-estadounidenses que, según el escrito judicial, "quedaron emocionalmente marcados" por la eliminación del seleccionado.
El reclamo tiene como eje el partido entre Irán y Egipto, en el que un gol convertido por Shoja Khalilzadeh fue anulado luego de una revisión por fuera de juego.
Ese empate permitió que Egipto avanzara por primera vez a la fase eliminatoria del torneo, mientras que Irán quedó eliminado.
En la demanda, Afrasiabi sostiene que existió un "doble rasero, la hipocresía y la discriminación abierta" contra el seleccionado iraní.
Tras el encuentro, el exfutbolista y comentarista Zlatan Ibrahimovic cuestionó la decisión arbitral y afirmó que la anulación del gol fue "un robo". Además, consideró que "la FIFA debió hacer algo al respecto".
Por su parte, el entrenador iraní, Amir Ghalenoei, también cuestionó la organización del torneo y acusó a Estados Unidos, país anfitrión, de perjudicar deliberadamente a su equipo mediante restricciones logísticas y migratorias. Según sostuvo, la delegación fue tratada "de forma muy injusta".
Afrasiabi aseguró además que el monto reclamado es "muy generoso" y afirmó que, si el caso llega a un jurado imparcial, "podrían incluso considerar una cantidad más alta por lo equivocada que fue la mala conducta de la FIFA en este caso".