El presidente estadounidense firmó una nueva medida contra quienes viajan al país con la intención de que sus hijos obtengan la ciudadanía al nacer.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a avanzar contra la ciudadanía por nacimiento y firmó un nuevo decreto destinado a impedir que mujeres extranjeras ingresen al país con el objetivo de dar a luz y obtener ese beneficio para sus hijos.
La decisión pone nuevamente el tema migratorio en el centro de la agenda de la Casa Blanca y llega poco más de un mes después de que la Corte Suprema se pronunciara sobre una iniciativa anterior del mandatario relacionada con el derecho de ciudadanía para los hijos de inmigrantes.
Trump justificó el nuevo decreto al denunciar la existencia de redes organizadas que facilitan viajes a Estados Unidos para mujeres embarazadas. Según el presidente, esas estructuras buscan aprovechar las normas estadounidenses para que los recién nacidos accedan automáticamente a la ciudadanía.
El mandatario explicó que una de las principales herramientas para combatir esta práctica será el endurecimiento de los controles al momento de otorgar visas. Los funcionarios podrán rechazar solicitudes cuando existan motivos para considerar que una persona pretende ingresar al territorio estadounidense para dar a luz.
La medida también apunta contra quienes, según la administración, intervienen en la organización de esos viajes.
“Nos centramos mucho en negar visas a personas de las que tenemos motivos para creer que vienen con ese propósito”, sostuvo Trump ante periodistas en el Salón Oval.
El conflicto se encuentra directamente relacionado con la Enmienda 14 de la Constitución de Estados Unidos, que establece el principio de ciudadanía para las personas nacidas en territorio estadounidense, con determinadas excepciones.
La norma fue incorporada después de la Guerra de Secesión y tuvo como uno de sus objetivos centrales garantizar los derechos de ciudadanía de los antiguos esclavos.
La interpretación de ese principio volvió a ser respaldada por la Corte Suprema el pasado 30 de junio. En esa oportunidad, los jueces sostuvieron que los niños nacidos en Estados Unidos de padres que se encuentran allí de manera ilegal o temporal están bajo jurisdicción estadounidense y adquieren la ciudadanía desde su nacimiento.
Por ese motivo, la nueva estrategia de Trump apunta principalmente a impedir el ingreso de las personas que viajen con ese propósito, en lugar de modificar directamente el reconocimiento de ciudadanía una vez producido el nacimiento.
Las autoridades consulares estadounidenses ya cuentan con facultades para rechazar una visa cuando consideran que el solicitante pretende viajar al país para dar a luz. El nuevo decreto busca reforzar ese mecanismo y ampliar los controles.
Stephen Miller, uno de los principales asesores de Trump en materia migratoria, también defendió la iniciativa y anticipó que la medida tendrá un alcance más amplio.
Según explicó, el decreto contempla restricciones para los hijos de integrantes de “organizaciones terroristas extranjeras” y para determinadas personas que actúen en representación o bajo influencia de gobiernos extranjeros.
Desde la Casa Blanca sostienen que el objetivo es impedir que personas que no deberían acceder a determinados beneficios puedan obtenerlos mediante el nacimiento de sus hijos en Estados Unidos.
El anuncio se suma a una batería de medidas impulsadas por Trump para restringir la inmigración y aumentar el control sobre las personas que ingresan al país.
Entre las políticas adoptadas por su administración también se encuentran los planes para intensificar la expulsión de inmigrantes indocumentados y la eliminación o modificación de programas de protección temporal para ciudadanos de distintos países.
La nueva ofensiva sobre la ciudadanía por nacimiento promete, además, generar otra disputa judicial, debido a que el alcance de la medida deberá ser analizado frente a las garantías establecidas por la Constitución estadounidense.