La Fiscalía de París citó a Elon Musk y exdirectivos de la plataforma mientras amplía el foco sobre el chatbot Grok y su rol en desinformación, y uso de datos.
La Fiscalía de París confirmó que la investigación contra la red social X seguirá adelante aunque Elon Musk no se presente a declarar. El empresario fue citado a una audiencia voluntaria en el marco de una causa que analiza posibles maniobras de manipulación algorítmica para influir en el debate político en Francia.
El expediente también incluye a Grok, el sistema de inteligencia artificial desarrollado por xAI e integrado en la plataforma. Los investigadores analizan la generación de contenidos ilegales, entre ellos deepfakes sexuales y publicaciones vinculadas al negacionismo del Holocausto.
La citación alcanza además a Linda Yaccarino, ex CEO de X, y forma parte de una serie de comparecencias destinadas a que los responsables de la empresa expliquen su funcionamiento y detallen eventuales medidas de cumplimiento. Según la Fiscalía, la ausencia de los citados no detendrá el avance del proceso.
La causa se originó tras denuncias de un diputado y de un organismo público de ciberseguridad francés. El eje central es el posible uso del algoritmo de X para amplificar determinados contenidos políticos, junto con el tratamiento de datos personales para publicidad segmentada.
Uno de los hechos que aceleró la investigación fue la difusión de un mensaje generado por Grok que replicaba una tesis negacionista sobre las cámaras de gas de Auschwitz. El sistema luego corrigió la información, pero el episodio quedó incorporado al expediente como evidencia del alcance del problema.
Las autoridades también analizan la generación de imágenes pornográficas de menores y deepfakes sexuales sin consentimiento. Estos contenidos habrían sido producidos por el sistema en respuesta a solicitudes de usuarios, lo que expone fallas en los mecanismos de control.
El caso se inscribe en un contexto de creciente presión internacional sobre X y xAI. Informes independientes señalan que la herramienta generó millones de imágenes sexualizadas en pocos días, lo que derivó en investigaciones regulatorias en Europa.
En el Reino Unido, el organismo de protección de datos abrió una investigación por posibles incumplimientos legales, mientras que la Unión Europea evalúa el impacto de estos sistemas en la difusión de contenido manipulado y en la protección de menores.
En paralelo, la Fiscalía de París intentó involucrar a autoridades de Estados Unidos al advertir que la difusión de estos contenidos podría haber sido utilizada para influir en la valoración de X y xAI antes de una eventual salida a bolsa. Sin embargo, el Departamento de Justicia estadounidense rechazó colaborar.
A esta presión se sumó una nueva denuncia de Reporteros sin Fronteras, que acusa a la plataforma de permitir la circulación sistemática de desinformación. La organización sostiene que X no responde a los pedidos de remoción de contenidos y cuestiona la política de moderación aplicada por la compañía.
comentar