Los esqueletos de un allosaurus y de un diplodocus serán subastados el miércoles en París, como objetos de decoración a la última moda para compradores con los bolsillos llenos y un gran salón.
“El mercado de los fósiles ya no está reservado exclusivamente a los científicos: los dinosaurios están de moda, cual objetos de decoración, como los cuadros”, explicó Iacopo Briano, experto de la casa de subastas Binoche y Giquello, responsable de la venta.
“Desde hace 2 o 3 años, los chinos se interesan por la paleontología y buscan, para sus museos e incluso particulares, grandes especímenes que puedan asociar a los dinosaurios hallados en su tierra”, según este experto.
Cabe destacar que esta nueva demanda se añade a los compradores “históricos” de dinosaurios, como grupos industriales y grandes fortunas europeas y estadounidenses. Su interés: decorar mansiones, ofrecer un regalo original o darse publicidad.
El “pequeño” allosaurus con “60 dientes afiladas”, propuesto por la casa Binoche y Giquello, mide 3,8 metros de largo.
Pero su compañero de subasta, el diplodocus, supone 12 metros, desde la nariz a la cola.
Un tercer dinosaurio, un terópodo que será subastado por la casa Aguttes el 4 de junio, está a medio camino: mide 9 metros de largo por 2,60 metros de alto.
El allosaurus está estimado entre 675.000 y 800.000 dólares, el diplodocus entre 550.000 y 614.000 dólares y el terópodo entre 1,4 y 1,8 millones de dólares.
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