El Santo Padre encabezó la homilía ante más de 50.000 fieles y peregrinos en la Plaza de San Pero. Convocó a una vigilia de oración por la paz en el Vaticano para el próximo 11 de abril y recordó también al Papa Francisco.
El Papa León XIV celebró este domingo su primera Misa de Pascua, en la que hizo un llamado a cultivar la paz en medio de "la violencia de la guerra que mata y destruye". Su mensaje fue escuchado por más de 50.000 fieles y peregrinos que se dieron cita en la Plaza de San Pedro.
Mientras continúa el conflicto en Medio Oriente y Rusia mantiene su ofensiva sobre Ucrania, el Santo Padre pidió cesar las hostilidades, dirigiéndose sobre todo a aquellos que perpetúan la guerra, maltratan a los más débiles y priorizan el lucro sobre la paz. Y además, recordó que "la muerte siempre acecha".
“La vemos presente en las injusticias, en los egoísmos partidistas, en la opresión de los pobres, en la escasa atención hacia los más frágiles. La vemos en la violencia, en las heridas del mundo, en el grito de dolor que se eleva por todas partes a causa de los abusos que aplastan a los más débiles, ante la idolatría del lucro que saquea los recursos de la tierra, ante la violencia de la guerra que mata y destruye”, expresó en su homilía.
"¡Que quienes empuñan las armas las depongan! ¡Que quienes tienen el poder de desatar guerras elijan la paz! ¡No una paz forjada por la fuerza, sino por el diálogo! ¡No por el deseo de dominar a los demás, sino por el encuentro!", continuó.
Desde el balcón central de la Basílica de San Pedro, donde brindó el mensaje pascual y la bendición 'urbi et orbi', el Papa remarcó que "la paz que Jesús nos da no es una que simplemente silencia las armas, sino una que toca y transforma el corazón de cada uno de nosotros".
"¡Convirtámonos a la paz de Cristo! ¡Hagamos oír el clamor de paz que brota del corazón!”, insistió el Santo Padre, que sorprendió a todos al convocar a los católicos a una vigilia de oración por la paz que celebrará en la Basílica de San Pedro el próximo sábado 11 de abril.
"Nos estamos acostumbrando a la violencia, nos resignamos a ella y nos volvemos indiferentes ante la muerte de miles de personas", afirmó el Santo Padre. Y enseguida, retomó una expresión del Papa Francisco, "quien hace justo un año, desde esta logia, dirigió al mundo sus últimas palabras para denunciar esa actitud colectiva: 'Cuánta voluntad de muerte vemos cada día en los tantos conflictos que afectan a diversas partes del mundo'".
Al citar a san Agustín, apeló a "amar la resurrección", convencido de que "el mal no tiene la última palabra porque ha sido vencido por el Resucitado".
León XIV apeló a la Resurrección de Cristo como "antídoto" frente a esta realidad y llamó a los fieles a ser portadores de esperanza. Y en el cierre de su mensaje, pidió que "Cristo, en nuestra Pascua, nos bendiga y done su paz al mundo entero".
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