El accidente ocurrió cerca de Urda, en la provincia de Toledo, cuando una formación de Renfe chocó contra un tren de Iryo. Dos vagones cayeron por un terraplén y se desplegó un amplio operativo de rescate. Pedro Sánchez suspendió su agenda.
Al menos 50 personas murieron y otras 179 resultaron heridas tras el choque de dos trenes de alta velocidad ocurrido este miércoles en la provincia de Toledo, España. El accidente se produjo en las inmediaciones de Urda, a unos 150 kilómetros al sur de Madrid, y obligó a interrumpir la circulación ferroviaria entre la capital española y Andalucía.
El siniestro involucró a una formación de Renfe, la empresa ferroviaria estatal, y un tren del operador privado Iryo. Como consecuencia del impacto, dos vagones descarrilaron y cayeron por un terraplén, lo que complicó las tareas de rescate y asistencia a los pasajeros.
De acuerdo con las primeras informaciones difundidas por medios españoles, el tren de Iryo se encontraba detenido sobre las vías por motivos que todavía no habían sido esclarecidos cuando fue embestido por detrás por la formación de Renfe, que se dirigía a Sevilla. Las causas del accidente permanecían bajo investigación.
El accidente ocurrió alrededor de las 8.54, hora local, entre las localidades de Los Yébenes y Urda, en la línea de alta velocidad que conecta Madrid con el sur de España. Según las primeras hipótesis difundidas por la prensa española, los investigadores analizan un posible error humano en medio de una avería del sistema principal de señalización.
En el tren Iryo 6076 viajaban 146 pasajeros, mientras que la formación AVE 2080 de Renfe transportaba a 397 personas, según datos publicados por medios locales. La magnitud del impacto provocó el descarrilamiento de dos coches y su caída por un terraplén.
Tras el choque, se desplegó un amplio operativo de emergencia con bomberos de los parques de Alcázar de San Juan y Orgaz, efectivos de Protección Civil, tres helicópteros sanitarios y dos unidades móviles de cuidados intensivos. Los equipos trabajaban en la evacuación de los pasajeros y en la atención de los heridos.
El Gobierno regional de Castilla-La Mancha activó el Plan Territorial de Emergencia para coordinar la respuesta ante la tragedia. Además, el Ayuntamiento de Urda preparó instalaciones municipales para recibir a las personas afectadas por el accidente.
Por su parte, el gestor de la infraestructura ferroviaria, Adif, confirmó la interrupción del servicio de alta velocidad entre Madrid y Andalucía. La suspensión se mantuvo mientras avanzaban las tareas de rescate y se evaluaban los daños en las formaciones y en las vías.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su conmoción por el choque y anunció que seguía de cerca la evolución de la situación. A través de un mensaje publicado en la red social X, manifestó su solidaridad con las víctimas y sus familias.
“Consternado ante el grave accidente de trenes en Toledo”, escribió el mandatario, quien aseguró que los servicios de emergencia trabajaban para atender a los afectados y garantizar su seguridad.
Sánchez también suspendió sus compromisos previstos para este miércoles y se mantuvo en contacto con el ministro de Transportes, Óscar Puente, y el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. El Partido Socialista (PSOE), por su parte, suspendió sus actividades de campaña durante la jornada.
El rey Felipe VI también transmitió el pésame y el apoyo de la Casa Real a los familiares de las víctimas fatales y a los heridos. García-Page manifestó su preocupación por el accidente y anunció que seguiría la situación desde el lugar de los hechos.
El accidente se produjo menos de un año después de otro siniestro ferroviario que conmocionó a España. El 18 de enero, una colisión entre dos trenes de alta velocidad en Adamuz, Andalucía, dejó 46 muertos y cientos de heridos.
Aquella tragedia reavivó el debate sobre el mantenimiento de la infraestructura ferroviaria y las condiciones de seguridad para los pasajeros. Con unos 4.000 kilómetros de vías, España cuenta con la segunda red de alta velocidad más extensa del mundo, detrás de China.
El nuevo choque vuelve a poner bajo la lupa el funcionamiento del sistema ferroviario español, mientras las autoridades avanzan con las tareas de rescate y la investigación para determinar qué provocó el accidente.
comentar