
Donald Trump anticipó que los países de la Junta de Paz destinarán fondos para reconstrucción y ayuda humanitaria en la Franja y reclamó el desarme de Hamás.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, adelantó que los países miembros de la denominada Junta de Paz comprometerán más de 5.000 millones de dólares para financiar iniciativas humanitarias y de reconstrucción en la Franja de Gaza, en medio de un escenario todavía marcado por la fragilidad del alto el fuego y las controversias diplomáticas en torno al nuevo organismo.
El mandatario realizó el anuncio a través de su red Truth Social, donde precisó que la confirmación oficial se concretará durante la primera reunión formal de la entidad, prevista para el 19 de febrero en Washington.
El encuentro se desarrollará en el Instituto de Paz de la capital estadounidense, recientemente rebautizado con el nombre del propio Trump, quien además ejerce la presidencia de la Junta.
“Los Estados miembros han prometido más de 5.000 millones de dólares para las iniciativas humanitarias y de reconstrucción de Gaza”, escribió el jefe de la Casa Blanca.
En el mismo mensaje, subrayó que los países participantes también comprometieron el envío de miles de efectivos para integrar una Fuerza Internacional de Estabilización y colaborar con la conformación de una Policía Local destinada a garantizar la seguridad en el enclave palestino.
Trump aprovechó la comunicación para reiterar una de las condiciones centrales de su plan de posguerra: la desmilitarización total e inmediata de Hamás. “Es muy importante que Hamás cumpla su compromiso”, enfatizó el presidente, quien calificó a la Junta de Paz como un organismo con “potencial ilimitado” y aseguró que la iniciativa podría transformarse en “la institución internacional más trascendental de la historia”.
La Junta de Paz tuvo su reunión fundacional en enero, en el marco del Foro Económico Mundial de Davos, y reúne a un grupo heterogéneo de países. Según trascendió, al menos 35 jefes de Estado y de Gobierno aceptaron participar, entre ellos los mandatarios de Israel, Argentina, Arabia Saudita y Egipto. Sin embargo, varias naciones europeas –como Francia, España y Suecia– rechazaron la invitación al considerar que el nuevo esquema podría debilitar el rol de las Naciones Unidas.
Uno de los aspectos más debatidos es la estructura institucional del organismo. El estatuto otorga amplias facultades a su presidente, incluyendo la capacidad de veto y la definición de la agenda. Además, prevé membresías permanentes para los principales aportantes financieros. La permanencia en la Junta, de acuerdo con las condiciones difundidas, implica contribuciones que rondan los 1.000 millones de dólares.
Desde la Casa Blanca sostienen que la entidad actuará en coordinación con la ONU y que su objetivo inmediato es supervisa r la reconstrucción de Gaza tras el acuerdo de cese de hostilidades alcanzado en octubre pasado. Ese entendimiento, negociado con mediación estadounidense, estableció una hoja de ruta que contempla la retirada gradual de tropas israelíes y la eventual redefinición del esquema de seguridad en el territorio.
No obstante, la implementación del armisticio continúa bajo tensión. Este domingo, autoridades sanitarias del gobierno de Hamás informaron la muerte de al menos diez personas como consecuencia de nuevos bombardeos. Según esas cifras, más de 600 gazatíes habrían perdido la vida en incidentes registrados desde la entrada en vigor del alto el fuego.
Las estadísticas sobre el impacto humano del conflicto siguen siendo motivo de fuertes disputas internacionales. Organismos y gobiernos mantienen diferencias sobre la magnitud de las víctimas y la caracterización jurídica de las operaciones militares desarrolladas desde el inicio de la ofensiva israelí en 2023.
En paralelo, la exigencia de desarme de Hamás aparece como uno de los puntos más sensibles. Dirigentes del movimiento palestino han señalado en reiteradas ocasiones que la entrega de armas constituye una “línea roja”, aunque en ciertos pronunciamientos dejaron abierta la posibilidad de discutir el tema en el marco de un futuro acuerdo político interno.