
El presidente de Estados Unidos celebró la caída de Nicolás Maduro, anticipó una recuperación acelerada del sector petrolero venezolano y lanzó duras críticas a Europa, a la inmigración y a la agenda ambiental.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a sacudir el escenario internacional con un discurso de alto voltaje político en el Foro Económico Mundial de Davos, donde aseguró que Venezuela “va a ir fantásticamente bien” tras la caída de Nicolás Maduro y afirmó que el país sudamericano ganará en los próximos seis meses más dinero con el petróleo que en los últimos veinte años.
Ante líderes empresariales, jefes de Estado y referentes del poder económico global, Trump sostuvo que luego del operativo que derivó en la detención del histórico líder chavista, las nuevas autoridades venezolanas aceptaron rápidamente un acuerdo con Washington y comenzaron a cooperar con Estados Unidos.
“El liderazgo es bueno e inteligente”, afirmó en referencia al gobierno encabezado por Delcy Rodríguez, ex vicepresidenta de Maduro y ex ministra de Hidrocarburos.
Según el mandatario republicano, la normalización política y la reapertura del sector energético permitirán una recuperación sin precedentes de la economía venezolana. “Va a ganar más plata en los próximos seis meses de la que ganó en los últimos veinte años”, insistió Trump, en una de las frases más comentadas de su intervención en Davos.
El presidente estadounidense aprovechó su discurso para reforzar su visión sobre el rol central de Estados Unidos en la economía mundial. “Cuando Estados Unidos prospera, el mundo entero prospera”, aseguró, y agregó que su país es “el motor económico de todas las naciones del planeta”. En ese marco, defendió su gestión económica al afirmar que la inflación “ha sido derrotada” y que el crecimiento estadounidense alcanzará niveles “como ningún país ha visto antes”.
Trump destacó que la inflación anual se ubica en 2,7%, con una inflación subyacente del 1,6%, y señaló que el crecimiento del último trimestre de 2024 se proyecta en 5,4%. “Mucho más alto de lo que nadie había predicho”, remarcó, al tiempo que calificó su primer mandato como “el más exitoso de la historia” desde el punto de vista financiero.
En otro tramo de su exposición, Trump volvió a lanzar duras críticas contra Europa, a la que acusó de no avanzar “en la dirección correcta”. Si bien dijo amar al continente y recordó sus raíces europeas, advirtió que el aumento del gasto público, la “migración masiva sin control” y la dependencia de importaciones extranjeras están debilitando a la región. “Si Estados Unidos cae, Europa cae con nosotros; si avanzamos, ustedes nos seguirán”, afirmó.
El mandatario también relanzó su ofensiva sobre Groenlandia, al sostener que Estados Unidos necesita la isla por razones de seguridad nacional e internacional. “Ninguna nación puede garantizar la seguridad como lo hace Estados Unidos”, advirtió, en un mensaje directo tanto a Europa como al Reino de Dinamarca, del cual depende el territorio.
Trump cuestionó además el enfoque europeo sobre la energía verde y aseguró que “ciertos lugares de Europa ya no son reconocibles”, según relatos de amigos que regresan de distintos países del continente. “No lo dicen de manera positiva, sino de manera muy negativa”, sostuvo.
Al inicio de su discurso, Trump bromeó con la audiencia al saludar a “amigos, algunos enemigos”, lo que generó risas en el auditorio. Hacia el final, reiteró que en Estados Unidos “la gente está muy feliz” con su gobierno y celebró las nuevas reglas que permiten deducir el 100% de los gastos de inversión empresarial. “Un milagro está ocurriendo en la economía estadounidense”, concluyó, en una intervención que volvió a colocar a Washington en el centro del debate global.