Las manifestaciones se llevaron a cabo en Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao, entre otras ciudades. Reclamaron soluciones a la crisis que vive Ceuta tras el ingreso de más de 70.000 inmigrantes ilegales desde Marruecos.
Cientos de miles de personas salieron este miércoles a las calles de las principales ciudades de España, en reclamo de soluciones a la crisis que atraviesa Ceuta tras la entrada de más de 70.000 inmigrantes ilegales desde Marruecos a fines de julio. Los manifestantes entonaron cánticos contra el gobierno de Pedro Sánchez.
"Ceuta no se vende, Ceuta se defiende", fue uno de los gritos más escuchados en Madrid, donde más de 100.000 personas participaron de las concentraciones. Los asistentes expresaron su descontento con la gestión del gobierno ante la grave situación que vive la ciudad autónoma e instaron a Sánchez a presentar su renuncia.
Al acto acudieron el líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo; el líder de Vox y aliado de Javier Milei, Santiago Abascal; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; y el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez, que leyó un comunicado en apoyo a Ceuta.
Varios medios de comunicación, citando un documento policial, sostuvieron que las autoridades marroquíes ayudaron a impulsar la llegada de inmigrantes irregulares por mar y actuaron de forma “pasiva”. Así, concluyeron que la llegada de más de 70.000 personas al enclave no fue accidental.
El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, ordenó a la Policía que aclarara estas afirmaciones, las cuales contradicen de forma directa el relato del Gobierno. Sánchez había negado el lunes pasado que las autoridades de Marruecos hubieran promovido o facilitado la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta.
Más tarde, un alto mando policial negó que exista ningún informe que señale directamente a Marruecos, pero la declaración apenas sirvió para rebajar las tensiones.
Ceuta, vale recordar, ocupa una posición estratégica en la costa norte de África, frente al sur de la península ibérica. Limita con Marruecos y su frontera está delimitada y controlada por las fuerzas de seguridad españolas.
En la ciudad enclavada en el norte de África, la Policía Nacional estimó que unas 25.000 personas acudieron a la multitudinaria concentración. La protesta concluyó con enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía, que respondió con material antidisturbios al lanzamiento de objetos contra los agentes.
La concentración empezó cuando los ceutíes se reunieron en el entorno de las Murallas Reales convocados por la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos (FPAV).
El presidente de la ciudad, Juan Jesús Vivas (PP), y la mayoría de su equipo de gobierno acompañaron el recorrido, que finalizó a las puertas del Ayuntamiento. Allí, jóvenes de las cuatro culturas que conviven en Ceuta (cristianos, musulmanes, hebreos e hindúes) dieron lectura a un comunicado.