Un turista intentó hacerse el gracioso y empujó a un mono a un estanque dentro de un templo chino, pero no previó la venganza del animal y de sus compañeros y acabó con su rostro magullado.
Enojado, el primate persiguió a su agresor y se desquitó con creces por el inexplicable ataque que recibió cuando se encontraba posando sobre un pasamano en el Templo de Xitian, en el condado de Dehua.
Las imágenes fueron captadas por un testigo de la insólita secuencia y se transformaron en viral en las redes sociales.
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