Un guarda fue agredido en Paso del Rey, lo que originó una medida de fuerza gremial pco antes de las 20, que interrumpió todos los servicios. Sin embargo, desde la Aplicación de Trenes Argentinos continuó señalándose que se prestaban "con demoras y cancelaciones".
Un nuevo ataque a un guarda de la Línea Sarmiento -el segundo en menos de una semana- registrado al comienzo de la noche, originó una medida gremial -poco antes de las 20- que paralizó el servicio, y se desconoce qué ocurrirá con la prestación mañana viernes. Las informaciones se conocieron a través de las redes sociales: en la Aplicación de Trenes Argentinos a partir de las 20.29 comenzó a informarse que "el servicio Once-Moreno circula con demoras y cancelaciones"
La agresión ocurrió en la estación Paso del Rey y no se conocieron más detalles de lo que ocurrió con el guarda, denominado técnicamente jefe de tren. Lo cierto es que poco después se dispuso la medida de fuerza, que según algunas versiones se extendería al día de mañana.
Se trató del segundo hecho con violencia física que sufre un trabajador ferroviario: el viernes pasado, también un jefe de tren fue atacado en la estación Ramos Mejía, en horas de la tarde. Y aunque en esa ocasión se dispuso un paro, el mismo se levantó un tiempo después, provocando masivas cancelaciones y fuertes demoras que se extendieron al resto de la jornada.
Los ferroviarios vienen alertando desde hace semanas que los repetidos inconvenientes que registra el servicio de la Línea Sarmiento casi a diario y en cualquier momento, viene generando la bronca de los usuarios y el riesgo de agresiones. Para más, como ocurrió hoy, Trenes Argentinos no brinda información sobre lo que ocurre, lo que provoca el desconcierto de los usuarios, que deben recurrir a grupos en las redes sociales para saber qué ocurre.
Por ejemplo, a las 20.47 pasó el último tren rumbo a Moreno por Caballito, y se procedía al cierre de los accesos a la terminal Once. Sin embargo, hasta las 23 la Aplicación continuó señalando que el servicio presentaba "demoras y cancelaciones". Para mayor decepción, las formaciones que comenzaron a llegar a Moreno a partir de las 20 regresaron vacías al Depósito Castelar, y el mismo criterio se utilizó con trenes de los ramales diésel (Las Heras y Mercedes): volvieron vacíos a su base, el Depósito Haedo. Como es habitual, las líneas de colectivos se vieron súbitamente desbordadas, afectando también a los usuarios de ese transporte.
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