El abogado Rubén Carrazzone aseguró este lunes que no tiene “nada que esconder” en su casa del partido bonaerense de Ezeiza, de donde su mujer Stella Maris Sequeira desapareció hace más de seis meses, y aclaró que él mismo, junto a la querella, solicitó a la Justicia que inspeccione la vivienda con un “georradar” que sirve para detectar restos óseos enterrados.
“Si la justicia tiene dudas de lo que sucedió en ese domicilio que las disipe definitivamente. Todo lo que se haga para determinar qué pasó con mi mujer, bienvenido”, afirmó esta tarde el letrado en declaraciones a C5N, mientras todavía continuaba el procedimiento en dicho inmueble.
Sobre el allanamiento con el “georradar”, el abogado dijo que “es un aparato que se usa para determinar si hay huesos enterrados” y que también pidió que “se pase el escáner para ver si hay paredes con doble fondo”.
Carrazzone (62) precisó que ésta es la tercera vez que inspeccionaron su domicilio y aclaró: “Yo no tengo nada que esconder”.
Luego, el abogado se refirió a la investigación y cuestionó que no utilizaron “el primer día” los perros rastreadores que podrían haber determinado si su mujer “salió por el frente o por el fondo” de la vivienda, “si estuvo en la quinta de un vecino de enfrente” o en alguno de los siete vehículos que poseen.
“Desgraciadamente esa medida no se llevó a cabo y ahora no tiene ningún sentido”, indicó Carrazzone, quien consideró que “desde el inicio que la investigación viene con algunas fallas en cuanto a determinar otras líneas de investigación”.
“Acá se ha centrado sobre lo que pasó en la casa pero no se ha avanzado en otros domicilios. De hecho, yo he pedido que se pase el georradar en siete domicilios más que son los que el gabinete antisecuestros de la Policía bonaerense le dijo al juez que en alguno de ellos mi mujer pudo haber estado”, señaló.
Luego se refirió a Miguel Ángel Franco (60), quien primero estuvo imputado en la causa por “secuestro” y luego por “encubrimiento”, y afirmó que está “seguro” que no es la voz de aquel la que oyó en el llamado extorsivo que recibió luego de la desaparición de su mujer.
“Lo que sí pudo haber pasado ahí es que, sabiendo que estábamos buscando soluciones y que alguien me pudiera dar una mano, alguien de su entorno se montó en mi problema y trató hacerse de unos mangos”, sostuvo el letrado.
En tanto, el abogado dijo que su relación de pareja era “sana” y que no tenía problemas más allá de algunos “celos” de parte de Sequeira (61), pero que no eran algo “trascendental”.
“Yo hago todo el esfuerzo para que mi mujer esté como una reina porque esa es mi función en la pareja. Ahora, ¿qué pasó? Bueno, no tengo la película completa. ningún dato certero”, explicó Carrazzone.
El letrado precisó que su esposa “estaba un poco nerviosa, algo deprimida por la edad, porque no conoce a su nieto y porque no cobra sus deudas, pero en líneas generales no estaba mucho más angustiada que de costumbre”.
Y en ese sentido remarcó que “las amigas” de su mujer que declararon en el expediente nunca dijeron que él la hubiese maltratado alguna vez.
Por último, el letrado dijo que en los próximos días va a dejar constancia en el expediente de que la abogada de la querella, Raquel Hermida Leyenda, le ofreció “un millón de pesos a una amiga” de Sequeira para que “declare en contra” de él pero que esa persona le “ha dicho que no”.
“Es una persona que necesita que mi mujer aparezca descuartizada para tener un poco de cámara”, concluyó Carrazzone, quien admitió mantener “problemas personales anteriores” con su colega.
comentar