Flavia Giselle Gil había sido atacada por su pareja, Adrián Iglesias, en su casa de Avellaneda. El agresor la encerró en una habitación y la mató con una cuchilla que un par de días antes había mandado a afilar.

Una docente falleció tras una larga agonía debido a las graves lesiones que sufrió al ser apuñalada por su pareja, en un episodio registrado en un contexto de violencia de género que padecía y terminó en este femicidio. El agresor fue detenido, tras ser reducido por los vecinos cuando intentaba escapar y luego de cometer el ataque que fue presenciado por el hijo adolescente de la víctima, quien quiso evitarlo, pero no pudo y fue quien alertó sobre lo sucedido. Un dato que surgió de la posterior investigación es que el sujeto habría afilado la cuchilla un par de días antes, lo que denota la premeditación y alevosía.

El hecho ocurrió en una vivienda del partido de Avellaneda cuando el hombre, identificado como Adrián Iglesias, comenzó con una serie de agresiones verbales hacia Flavia Giselle Gil (vicedirectora de escuela y dirigente del gremio SUTEBA), para luego encerrarla en la habitación y atacarla con la cuchilla y provocarle cortes en el torso, los brazos, el rostro y sobre todo en el cuello, de acuerdo a lo indicado por los investigadores del caso.

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Toda la secuencia fue observada por un adolescente de 17 años, el hijo mayor de la mujer (madre de otras dos nenas más chicas), quien gritó pidiendo auxilio, tras intentar detener al irascible sujeto, que salió corriendo del domicilio ensangrentado.

Algunas personas que habían salido a la calle al escuchar el pedido de ayuda del adolescente, persiguieron y redujeron al autor del ataque hasta la llegada de los efectivos policiales, que lo detuvieron y secuestraron el arma blanca utilizada. Al mismo tiempo, Giselle Gil fue trasladada de urgencia al Hospital Presidente Perón de Avellaneda, donde los médicos que la asistieron lograron estabilizarse, pese al estado crítico de salud que presentaba, para luego ser derivada a una clínica privada de Bernal.

Las heridas punzocortantes le afectaron órganos vitales y pese a una lucha de más de un mes, la profesora falleció y la noticia generó una profunda conmoción en distintos ámbitos educativos de la zona sur del Conurbano bonaerense, ya que además de su labor docente, era una reconocida militante sindical e integraba la conducción de la seccional Avellaneda del SUTEBA.

En tanto, la situación de quien fuera su pareja quedó más complicada, ya que podría ser procesado con prisión preventiva por el delito de femicidio.

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Desgaste por los celos

Allegados a la docente e inclusive quienes fueron sus compañeros de trabajo contaron que luego de separarse del padre de sus tres hijos, entabló una nueva relación sentimental que al, poco tiempo, se habría desgastado debido a las cuestiones de celos que él le planteaba de manera recurrente.

Si bien trascendieron pocos detalles del ataque, sí se tendría establecido que el femicida mandó a afilar los cuchillos, utilizando uno de ellos para consumar la agresión, que intentó ser impedida por el hijo mayor de la víctima.

Al conocerse la noticia de su muerte, amigos y compañeros de Giselle Gil se movilizaron en la esquina de las avenidas Mitre y Las Flores de Wilde para exigir justicia, la condena al autor del crimen y la visibilización de este nuevo femicidio.