Ya son dos las personas que murieron luego de la fiesta electrónica que se realizó este sábado 31 de diciembre en la ciudad rosarina de Arroyo Seco, Santa Fe.
La muerte de Lucas Liveratore, de 34 años, oriundo de San Nicolás, murió tras haber estado horas antes en la misma fiesta a la que concurrió la rosarina Giuliana Maldovan, quien también falleció, supuestamente, por la ingesta de estupefacientes.
De acuerdo a lo que publica hoy el diario El Norte de San Nicolás, Liveratore había asistido junto a algunos conocidos a la fiesta electrónica, y en algún momento afirmó no sentirse bien, aunque luego mejoró y permaneció en el boliche ese 31 de diciembre hasta la madrugada del 1º de enero.
Ese domingo a la mañana, un familiar que vive cerca de su casa, preocupado porque Lucas no aparecía, entró en la vivienda y lo encontró muerto en su cama.
Según las fuentes consultadas, llevaba varias horas muerto. La causa podría haber sido un paro cardiorrespiratorio a causa de una severa deshidratación, además de un posible edema cerebral.
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