
Ambos fueron encontrados sin vida en un hotel de ese barrio porteño. En la escena se encontraron “un bisturí en una jabonera y dos jeringas de insulina”.
Gisela de Yurka, la mujer de 41 años que fue hallada muerta junto a su hijo de siete años en un hotel del barrio porteño de Recoleta, presentaba 11 cortes en los antebrazos y dos en el cuello.
El niño, identificado como Gabriel Saru Ovejero, y su madre fueron encontrados sin vida en la bañera de la habitación 306, luego de que personal del hospedaje ingresara al cuarto al no tener novedades de los huéspedes, quienes debían realizar el check-out.
Ambos estaban alojados en el establecimiento ubicado en Marcelo T. de Alvear al 1300 desde la noche del jueves. Es decir, el día previo al hallazgo. En la escena se hallaron “un bisturí en una jabonera y dos jeringas de insulina”, de acuerdo a fuentes oficiales.
Los cortes en el cuerpo de la mujer fueron constatados por los peritos oficiales, quienes continúan investigando la causa de la muerte de ambos, ya que no se detectaron signos de violencia en los accesos ni desorden en la habitación.
La maestra y su hijo eran intensamente buscados por familiares desde el jueves pasado, cuando se difundió un comunicado solicitando información sobre su paradero: “Los buscamos. Faltan de su domicilio desde el día 15/1/26 por la tarde, barrio Independencia, González Catán. Gisela de Yurka, 41 años, y Sarú Ovejero, de 7”.
El hecho quedó a cargo de la Fiscalía Criminal y Correccional N.º 59, a cargo de Laura Belloqui, que dispuso iniciar actuaciones por averiguación de causales de muerte.