Un joven de 25 años fue asesinado de una puñalada este sábado a la madrugada durante una fiesta en Tucumán, y por el hecho la policía detuvo al hijo de un destacado gremialista, sindicado como el responsable del crimen.
El homicidio habría ocurrido en medio de los festejos por el Día del Trabajador que realizaban los afiliados al gremio local de empleados de Comercio en la casa de uno de los sindicalistas, con una gran concurrencia.
En determinado momento de la madrugada, comenzó una discusión –cuyas causas se desconocen- entre Javier Hernán Molina, de 25 años, y Ariel Páez Fernández (38), que culminó cuando el segundo le propinó una puñalada en el corazón al primero.
De acuerdo a La Gaceta, la agresión tuvo lugar alrededor de las 5.30, momento en el que los amigos del joven apuñalado lo llevaron de urgencia al hospital Pailla, donde murió poco antes de las 8.
A pesar de la nutrida concurrencia, la policía pudo constatar la identidad del agresor, que además es hijo del secretario del gremio, Serafín Arturo Páez, y fueron a buscarlo unas dos horas después de la muerte de Molina, experto en artes marciales mixtas.
"En el lugar del hecho fue difícil encontrar testigos que contaran lo que había sucedido. Incluso, el supuesto homicida habría sido llevado a su casa por sus amigos", explicó el comisario Alfredo Díaz a La Gaceta.
La Policía llegó a la casa de Páez Fernández y lo encontró durmiendo, por lo que se procedió a su detención por ser el principal sospechoso del crimen.
Los efectivos encontraron en la vivienda del acusado la ropa que habría usado al momento del asesinato, la cual había sido lavada pero aún conservaba manchas "de tipo rojizas que podrían ser de sangre".
Las prendas fueron entregadas a Medicina Legal de la Policía ya que podría tratarse de indicios fundamentales para establecer la responsabilidad del detenido. La fiscal Carmen Reuter, a cargo de la investigación, dispuso que el detenido sea presentado este domingo en los Tribunales Penales de la provincia.
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