
El hecho se produjo en González Catán y fue registrado por las cámaras de seguridad. El conductor aceleró cuando el delincuente intentó robarle el vehículo. La víctima salió ilesa y el ladrón seguiría en libertad.
Un hombre logró evitar que le robaran su auto en la localidad bonaerense de González Catán al escapar a gran velocidad. Sin embargo, su huida se convirtió en una peligrosa persecución, ya que el ladrón quedó atrapado en la ventanilla del conductor y fue arrastrado por más de cinco cuadras hasta que logró soltarse.
El incidente ocurrió el último jueves en el distrito de La Matanza y fue registrado por las cámaras de seguridad de la zona. El propietario del Renault Logan blanco estaba en el interior del vehículo, listo para ir a trabajar, cuando fue sorprendido por un delincuente a pie que intentó robarle el vehículo.
Ante esa situación, según el relato de los testigos, el conductor cerró las puertas y aceleró, evitando así que el robo se consumara. De todos modos, su intento de escape no resultó completamente exitoso, ya que el ladrón se quedó aferrado al auto.
Con medio cuerpo dentro del vehículo y las piernas afuera, el asaltante fue arrastrado a casi 100 kilómetros por hora durante más de cinco cuadras. Las imágenes mostraron cómo sus zapatillas derrapaban sobre el asfalto a causa de la velocidad.
La secuencia terminó cuando el ladrón perdió el equilibrio y cayó al pavimento, incapaz de sostenerse en la ventanilla. Finalmente, el conductor logró alejarse del lugar sin sufrir lesiones y el delincuente seguiría en libertad.
En septiembre pasado, vale recordar, un hombre también había arrastrado con un su vehículo a un supuesto ladrón en San Justo. Todo comenzó cuando Diego, dueño de una Renault Duster, recibió un mensaje de su suegra alertando sobre un presunto asalto: “Vení, que me están robando. Se quiere meter en mi casa”, le dijo la mujer.
El conductor, identificado como Diego, siguió la dirección del sospechoso tras ser señalado por otros vecinos y lo alcanzó, junto a otros residentes de la zona, en la calle Barral tras una persecución de 15 cuadras a bordo de su vehículo. “Lo agarramos en la calle Barral. Lo corrimos 15 cuadras con la camioneta”, detalló.
El propio Diego justificó su accionar y esgrimió argumentos respecto a la inseguridad persistente en el barrio y mencionó el miedo que atraviesa su familia. “Mi suegra va a diálisis, tiene artrosis y está esperando un trasplante de cadera. Y él no le tuvo piedad... Mi suegra tiene pánico y se tuvo que ir. ¿Se tiene que ir de la casa por este negro de m...?”, se quejó en diálogo con El Trece.
Una vez trasladado a la comisaría, los policías constataron que el acusado de robo sólo presentaba lesiones leves debido al arrastre y que no radicó denuncia formal. Luego, se retiró del lugar por sus propios medios. Según la información de los efectivos, el hombre se negó a aportar más datos y a ser asistido.