
A menos de un día de haber recibido el alta médica, la expresidenta se refirió a la detención del dirigente chavista. Habló de un "secuestro literal" y dijo cuál es el objetivo central de Donald Trump en Venezuela.
En su primer posteo después de haber recibido el alta médica, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner rechazó este domingo la captura de Nicolás Maduro y calificó el accionar del gobierno de Donald Trump como un "secuestro literal" que viola el Derecho Internacional. "Estados Unidos volvió a cruzar un límite que muchos pensábamos que no volvería a ocurrir", sostuvo.
La referente del Partido Justicialista (PJ) vinculó el operativo del Ejército norteamericano con la histórica política del "Gran Garrote" (Big Stick), señalando que este tipo de intervenciones directas generaron en el pasado "atraso económico y social" en la región.
Del mismo modo, Cristina Kirchner hizo referencia a “la violación a la Carta de Naciones Unidas (ONU), al Derecho Internacional y del más elemental sentido común".
"Frente al hecho objetivo de la absoluta ilegalidad e ilegitimidad del secuestro (literal) de un presidente y su esposa en su propio país, en un operativo que además produjo la muerte de numerosas personas, genera un escenario de alta inestabilidad en el país agredido y peligroso antecedente en materia geopolítica, que habilitaría cualquier acto de violación de soberanía política, apropiación territorial o de recursos por parte de cualquier potencia con poderío económico y militar sobre países más débiles”, insistió la expresidenta.
En el cierre de su posteo, Cristina Kirchner dijo que "resulta insoslayable señalar que el objetivo perseguido y declarado públicamente por el gobierno de Donald Trump, al llevar adelante lo que denominó pomposamente como “Operación Resolución Absoluta”, no es “restablecer un gobierno democrático en la República de Venezuela”, ni “la lucha contra el narcotráfico”, sino apoderarse de la mayor reserva a nivel global de petróleo convencional… A cara descubierta".
La dirigente del PJ volvió las redes sociales después de haber recibido ayer el alta médica en el Sanatorio Otamendi, donde estuvo internada durante dos semanas por un cuadro de apendicitis. Ahora continuará con el tratamiento en su domicilio San José 1111, en el barrio porteño de Constitución. Allí cumple prisión domiciliaria por la condena a seis años de cárcel en la causa Vialidad.
La salida de la exvicepresidenta del centro asistencial se concretó en medio de una compleja situación judicial, y de las estrictas medidas que ratificaron las autoridades del judiciales del Tribunal Oral Criminal Federal 2 con respecto al régimen de visitas y otras cuestiones inherentes a su prisión domiciliaria.