Sin aviso previo, el Gobierno de Milei instrumentó un fuerte ajuste sobre el plan, que cada año asiste a unos 7.000 bebés que nacen con malformaciones en el corazón, y despidió al equipo de especialistas que coordina el proyecto en el país.
El gobierno de Javier Milei decidió desarticular el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC), una política clave para la vida y el bienestar de alrededor de 7000 bebés que nacen cada año en Argentina con malformaciones en el corazón.
Sin aviso previo, el Gobierno de Milei instrumentó un fuerte ajuste sobre el plan, que cada año asiste a unos 7.000 bebés que nacen con malformaciones en el corazón, y despidió al equipo de especialistas que coordina el proyecto en el país.
El programa, creado en 2008 y con ley desde 2023, ayudó a reducir drásticamente la mortalidad por causas de cardiopatías congénitas, según informó la Federación Argentina de Cardiología (FAC) luego de que se diera a conocer la resolución.
El Ministerio de Salud -a cargo de Mario Lugones– decidió no renovar el contrato de tres de los miembros del equipo. Esta situación llevó a la dimisión del resto, frente a lo que consideraron un desmantelamiento.
A través de un comunicado, la Federación Argentina de Cardiología (FAC) destacó que del total de niños que nacen con cardiopatías congénitas, cerca del 50% necesita cirugía en el primer año de vida. “Desde la creación del PNCC en el año 2008, la mortalidad por estas causas se redujo drásticamente gracias a la red de derivación federal que el estado nacional coordina”, sostuvo la Federación. A su vez, resaltó que se realizan alrededor de 800 procedimiento quirúrgicos por año y brinda diagnóstico de cardiopatías fetales.
Asimismo, la Federación advirtió que “las desvinculaciones de profesionales especializados recientemente comunicada, atenta contra la continuidad del equipo técnico del programa y con ello la pérdida de la experiencia acumulada durante estos años”. En ese sentido, la FAC expresó su preocupación e instó a las autoridades nacionales a “la reconsideración de la misma y a brindar apoyo a esta iniciativa en el campo de la salud pública que ha demostrado ser eficaz en lograr preservar la vida de los niños a lo largo y ancho de nuestro país”.
Por su parte, el Ministerio de Salud negó el desmantelamiento mediante un posteo en la red social X. “El Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas está garantizado”, escribieron. “Durante 2025, el programa contaba con 13 personas y registró un promedio de 7,4 llamados diarios. Es decir, tenía un exceso de personal para esa cantidad de trabajo. Frente a este escenario, el Ministerio de Salud resolvió reorganizar y optimizar su funcionamiento, sin afectar la atención. La respuesta del personal desafectado fue intentar vaciar el programa, renunciando en bloque”, explicaron.
En tanto, el exministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, advirtió que se trata de “una decisión cruel que pone en riesgo la vida de 7000 bebés que nacen cada año con estas malformaciones”.
“Sin Estado no hay salud ni futuro para nuestros pibes”, concluyó el exdiputado nacional.
Este martes, la diputada nacional de Unión por la Patria Lorena Pokoik presentó un proyecto de resolución con un pedido de informes al Poder Ejecutivo para que explicite sus intenciones respecto del programa.
Desde el año 2008 este programa atiende y deriva a personas gestantes, bebés y niños con patologías cardíacas complejas para que reciban intervenciones en 15 centros de salud especializados que se ocupan de minimizar los riesgos de fallecimiento de los pacientes.
El PNCC funciona desde 2023, tras la aprobación de la Ley 27.713. La normativa establece el derecho de todas las personas con cardiopatías congénitas a todas las instancias de detección y tratamiento correspondientes en cada etapa vital, como así también que todas las mujeres embarazadas y/o personas gestantes tengan el derecho a un control prenatal que incluya la detección precoz de cardiopatías congénitas. En aquel momento, la ley tuvo el acompañamiento casi unánime de los bloques, sólo dos diputados votaron en contra: Javier Milei y Victoria Villarruel.
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