Fueron blanco de críticas por parte de trabajadores, dirigentes kirchneristas y grupos de izquierda que les reclamaron que definan de una vez la fecha de la realización de un paro general

El descontrol en la finalización del acto convocado por la CGT expuso a los líderes gremiales quienes fueron blanco de críticas por parte de trabajadores, dirigentes kirchneristas y grupos de izquierda que les reclamaron que definan de una vez la fecha de la realización de un paro general contra un gobierno con el que no terminan de romper los canales de diálogo.

Durante el año pasado el triunvirato que conduce la central de calle Azopardo mantuvo fluidos contactos con el gobierno en un año por demás complicado. “No podemos hacerle un paro porque nos van a acusar que siempre se lo hacemos a un gobierno no peronista durante el primer año de gobierno”, justificaban.

Más allá que la inflación golpeó duro e hizo perder poder adquisitivo a los trabajadores, los dirigentes gremiales negociaron un pacto antidespidos, que en los hechos no tuvo éxito, la reforma en el impuesto a las Ganancias y en mesas sectoriales de diálogo. Pero también valoraron la voluntad del oficialismo de reintegrar los $27 mil millones que el estado debía a las obras sociales hacía una década: hubo un entendimiento y $2704 fueron girados inmediatamente a las arcas sindicales y el resto, en beneficios médicos y bonos. Sin embargo, en enero pasado la central obrera anunció que abandonaba la mesa de diálogo por los nulos resultados y la desconfianza que la unía con los interlocutores del gobierno. El andar económico no repuntaba y las supuestas mejoras anunciadas por el oficialismo no llegaban a los bolsillos de los trabajadores.

En febrero se anunció la movilización del 7/3 y un paro a fin de marzo sin demasiadas especificaciones, algo que ayer se reiteró. Evidentemente los popes sindicales no descartan continuar negociando con el gobierno para encontrar una salida al diferendo y, por otro lado, buscan posicionarse en el marco de la reorganización del PJ.

Los incidentes de ayer opacaron una histórica convocatoria y una genuina demostración de descontento con el oficialismo. Lo cierto es que voceros gremiales ayer por la tarde reconocieron fallas en la organización y en la seguridad al tiempo que responsabilizaron por los incidentes a un “grupo minúsculo partidario”, a quienes vincularían con el kirchnerismo y grupos de izquierda.

Acerca de los insultos y las canciones dedicadas a la cúpula de la central obrera -del tipo “¡Y pongan fecha la p... que los parió!”-, Omar Maturano, líder de La Fraternidad, fue lacónico: “la fecha del paro general la pone la CGT. No otros”.

Aparecen en esta nota:

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: Nº: RL-2025-11499155-APN-DNDA#MJ - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - [email protected]

Edición Nro. 15739

 

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados