Un dólar inquieto como la última semana es letal para las posibilidades de Cambiemos. Lo saben todos, y hay quienes están pensando en alternativas frente al peor escenario. Mientras en Nación siguen descartando que Macri no vaya a ir por la reelección, en la Provincia volvió a hablarse de los beneficios de "desdoblar"

Los insidiosos que nunca faltan afirman que el único plan económico del gobierno de cara a las elecciones es contener al dólar. Podrá adjudicárseles un reduccionismo extremo, pero ciertamente habrá que reconocer que esa es la prioridad máxima que les ha puesto el Presidente a los responsables económicos, a sabiendas de que si hay algo que la endeblez de esta administración no soportaría es un alza inesperada de la divisa norteamericana.

Precisamente estamos a poco más de 20 días de que se cumpla un año del inicio de la fatídica corrida cambiaria que se desató en 2018 y que es la madre de todos los males de Cambiemos. Corrección: de todos los argentinos. El índice de pobreza difundido por el INDEC esta última semana, que llegó a 32% -el número que se esperaba-, marcando un incremento de poco más de seis puntos con relación a un año atrás -cuando se festejó un evidente retroceso en la materia-, es producto de esa corrida cambiaria que duplicó el valor del dólar y disparó la inflación a niveles extremos.

Los niveles de inflación y pobreza, dos de los objetivos principales de Mauricio Macri, desnudan el fracaso de una administración que nunca le encontró la vuelta a un tema que consideraba sencillo de solucionar, y otro al que ponía como loable objetivo. Y explican la mezcla de incertidumbre y resignación que embarga a los funcionarios por estos días. Dos metas planteadas por el gobierno de Cambiemos que finalizará esta gestión sin haber tenido resultados positivos en la materia. La inflación es aun más elevada con relación a los datos previos que no se medían, y la pobreza estaría más o menos en el mismo lugar en que estaba en 2015. Pero cuando concluya a fin de año este mandato de Macri será sin dudas más elevada. Nadie espera milagros.

En un gobierno cuyas principales espadas no se permiten dar cabida al pesimismo, el andar de la divisa norteamericana genera demasiada inquietud. Cuando terminó 2018 -no tan mal como podía presagiarse tras lo vivido a partir de abril-, existía la certeza de que el dólar no sería un problema al menos en el año electoral. Así lo certificó el comportamiento durante el verano, cuando la divisa estaba muy cerca del extremo inferior de la banda de flotación. Y sin embargo en marzo, conforme se advertía que la inflación reciente había sido superior a la esperada, el dólar comenzó a subir y cerró el mes con un incremento del 10,7%. Impensado.

‘El dólar tiene que estar quieto durante la campaña; si se mueve como esta semana, no tenemos ninguna chance’, confesó a este medio un referente de Cambiemos que ve con preocupación el futuro. En Hacienda son en cambio optimistas. Dicen que la plata del Fondo -que estará recién a mediados de abril y no ya esta semana, como algunos se ilusionaban- y los dólares de la cosecha, empujarán para abajo la divisa, que podría volver a acercarse a los $40.

Sin embargo un economista elegía la cautela sobre el final del viernes, atento a que los últimos dos días de esta semana agitada la divisa norteamericana bajó entre 20 y 25 centavos al final de la jornada, con un mayor volumen de negocios de las ventas de los exportadores. Ese movimiento se esperaba para la semana que se inicia ahora, pero se adelantó al viernes último, y así, de un volumen que no era superior a los 60 millones de dólares diarios de venta de exportaciones de la cosecha gruesa, se pasó a 140 millones de dólares. Un volumen inédito en varias semanas. Pero el problema es que a pesar de haberse más que duplicado la venta de dólares, la divisa se mantuvo prácticamente en los mismos valores. Lo cual permite suponer que lo de los últimos dos días de esta semana podría representar apenas una tregua.

Tan grave es la situación numéricamente hablando con relación a Cambiemos en materia de perspectivas electorales, que desde diversos sectores comenzaron a enarbolar nuevamente el “plan V” como alternativa por si llegado el momento el Presidente decide dar un paso al costado. En lo más alto del gobierno descartan de plano esa alternativa, y en La Plata aclaran que eso ni siquiera ha sido puesto en consideración. Está claro que si una posibilidad de ese tipo pudiera ser siquiera tenida en cuenta, sería guardada bajo siete llaves y presentada públicamente lo más cerca del 22 de junio. Sabe Macri que si eventualmente eso sucediera, instantáneamente se convertiría en “pato rengo”, y faltarán aún seis meses para el recambio.

Más moderados, otros sugirieron la posibilidad de insistir con el desdoblamiento electoral, habida cuenta de lo complicado que se presenta el panorama para María Eugenia Vidal en una misma boleta que Macri. Ya hemos dicho que así como se plantea la elección, tiene más posibilidades el Presidente de ganar un balotaje, que la gobernadora de ser reelecta con un sistema de única vuelta. Así las cosas, algunos vuelven con la idea de que un cambio de reglas complicaría al peronismo, que no tiene candidato aún en la Provincia, le quitaría a los intendentes el arrastre de Cristina en la boleta, y a la expresidenta el trabajo de base de los intendentes para la presidencial. Además, podría darle a Cambiemos un triunfo resonante, de esos que no va a tener camino a las elecciones generales.

Pero si antes se usaba el argumento de “‘lo mal que podría verse” que Vidal se despegara de Macri, está claro que en estas circunstancias se vería peor, luego de haberse anunciado, tal vez precipitadamente, que irán juntos. Además, habría que ver si están los números en la Legislatura para habilitar el desdoblamiento; en el verano estaban, porque de hecho era idea del massismo, deseoso de alejar a sus intendentes de la expresidenta. Ahora...

Igual, no necesitaría tantos votos. En el Senado los tiene; en Diputados le faltarían solo tres para los 47 necesarios. Pero en la Legislatura bonaerense descartan que eso se esté siquiera conversando. Consultado por este medio, un diputado oficialista que era de los más enfáticos defensores del desdoblamiento contó que tanto María Eugenia Vidal, como Federico Salvai, les dijeron días pasados que si hubiera desdoblamiento sería “por decisión nacional y no provincial”.

El mismo legislador observó que ‘si vamos a octubre tenemos más aire’, pero eso sí, aclaró que las PASO marcarán el destino de la reelección de la gobernadora. “Si perdemos por más de 5 puntos nos va a costar mucho remontar”’, confesó. Así las cosas, el escenario que imaginan es que la sumatoria de votos le resulte adversa a la gobernadora en el mes de agosto, pero necesitan que si eso sucede la diferencia sea “razonable”, para poder revertir en octubre, ya sea con el “voto útil” o el corte de boleta.

Mientras tanto, la gobernadora se decidió a cortar de plano un conflicto que en su momento pareció rendirle, pero que en tiempos de crisis ya no le resulta nada positivo. El conflicto docente ya no estaba limitado a una pelea con Roberto Baradel, sino que una masa de votantes propios había quedado atrapada dentro del mandato férreo que venía de Nación sugiriendo limitar aumentos. La situación es tan volátil que no admitía el desgaste de más negociaciones, y así la gobernadora decidió frenar el nuevo paro que se venía dándole a los gremios lo que pedían: recuperar lo perdido ante la inflación de 2018.

Paralelamente reunió a su gabinete en Chapadmalal, donde se mostró optimista, le pidió a su equipo que salga a ‘vender’ las obras que se están haciendo y para aventar rumores ratificó su fidelidad a Macri, se decidió por ella cuando otros le “jugaban en contra”. Trabajará en los distritos donde más necesita remontar y mejores posibilidades tiene para hacerlo. Big data mediante, el equipo bonaerense tiene identificados cuáles son esos sitios y hacia allí se dirigirán obras y recursos. Y se sigue apostando aun al carisma de su candidata, que no es poco. Pero ya se sabe que el factor dólar mata al candidato más mentado.

Como sea, tan taquillera sigue siendo la figura de María Eugenia Vidal que los candidatos de Cambiemos apelan a ella para hacer campaña. Ya lo hizo la senadora Silvia Elías de Pérez, que inmediatamente después de su oficialización como candidata a gobernadora de Tucumán difundió dos fotos suyas con la mandataria bonaerense. Y lo mismo hizo Mario Negri en Córdoba, que echó mano a un video de la gobernadora destacando la eliminación del bunker de droga número 100 en la Provincia, prometiendo él dar la misma pelea.

El subtexto de esas estrategias es ratificar la pertenencia a Cambiemos sin mostrarse junto al Presidente, que hoy es, para decirlo en francés, “piantavotos”.

ADEMÁS:

El "retiro espiritual" del gabinete de Vidal se cerró con la visita de Macri

Lavagna prometió asumir "el rol que sea necesario para sacarnos de la crisis"

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: 58849696 - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - internet@dpopular.com.ar

Edición Nro. 15739

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados