
Tras una sesión de más de doce horas, la norma obtuvo 42 votos a favor y 30 en contra. Ahora pasará a Diputados para su definición.
Tras los cambios acordados, el Gobierno consiguió este jueves a la madrugada que el proyecto de ley de reforma laboral fuera aprobado en general y en particular por el Senado, tras una extensa sesión de más de doce horas. La iniciativa obtuvo 42 votos a favor y 30 en contra, sin abstenciones, y ahora será girada a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo cuenta con la primera minoría.
El quórum para iniciar la sesión se construyó con el respaldo de La Libertad Avanza, la UCR y bloques provinciales y aliados. Además del oficialismo, aportaron senadores el Frente Cívico de Córdoba, Provincias Unidas, Independencia, La Neuquinidad, Primero los Salteños, Despierta Chubut y el Frente Renovador de la Concordia, junto al Frente PRO, que sumó bancas clave para alcanzar el número reglamentario.
La Unión Cívica Radical fue determinante para habilitar el debate con la presencia de sus legisladores, mientras que el oficialismo aportó la totalidad de su bloque. En cambio, no dieron quórum los 28 senadores del PJ, incluidos los representantes de Santiago del Estero y los de Convicción Federal, ni tampoco los santacruceños Natalia Gadano y José María Carambia.
El debate se desarrolló en un clima de fuerte tensión política, con el rol de las provincias como un factor decisivo en el resultado final. Durante la tarde del miércoles, en las inmediaciones del Congreso, se registraron enfrentamientos entre la policía y manifestantes, que arrojaron bombas molotov y provocaron destrozos en veredas.
Mientras se debatía la reforma laboral en el Senado, se registraron enfrentamientos entre la policía y manifestantes, con lanzamiento de bombas molotov y destrozos en las veredas.
La aprobación en general por 42 votos a favor y 30 en contra fue el resultado de una negociación que se extendió hasta último momento e incluyó modificaciones clave.
El oficialismo incorporó como anexo el traspaso de la Justicia laboral a la Ciudad de Buenos Aires, al no poder tratarlo como proyecto independiente por no estar en el temario de extraordinarias.
Respecto al pago de salarios, y tras el pedido del PRO para incluir billeteras virtuales, se resolvió que solo las entidades bancarias podrán abonar sueldos, aunque las billeteras podrán hacerlo si se adecuan a las normas del Banco Central.
Se mantuvo el sistema de aportes sindicales de los afiliados, sin plazo de vigencia y con un tope del 2%, y se fijó un límite del 0,5% para los aportes obligatorios a cámaras empresariales.
En cuanto al INCAA, se decidió sostener hasta 2028 el esquema actual de financiamiento (10% de entradas de cine, 10% de venta/alquiler de videos y 25% de la recaudación del ENACOM) y luego cubrirlo con partidas del Presupuesto.
Uno de los puntos más discutidos fue la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que financiará despidos con un aporte del 1% de las grandes empresas y del 2,5% de las Pymes sobre contribuciones a la Anses. Incluso senadores que acompañaron la ley en general, como Alejandra Vigo, expresaron reparos.
La sesión se extendió por más de quince horas: expusieron 32 senadores en general y 10 jefes de bloque en el cierre, que estuvo a cargo de Patricia Bullrich. El oficialismo defendió la reforma como una modernización para reducir la litigiosidad, mientras que la oposición la calificó de “inconstitucional” por afectar el artículo 14 bis.