
Mauricio Macri se metió de lleno en la campaña y esta vez habló nada menos que de la grieta en un terreno hostil: Dock Sud, partido de Avellaneda, gobernado por el kirchnerismo. Desde allí, el Presidente puso en marcha las obras de saneamiento de la Cuenca Matanza-Riachuelo.
“Luchar contra la resignación” fue el eje de su discurso. Macri hizo hincapié en las obras que se anunciaron y nunca se terminaron. “La verdadera grieta es la que generó la resignación, entre argentinos que tienen cloacas y argentinos que no tienen. Esa grieta la curamos, la cerramos trabajando juntos”, resumió.
Lo que se puso en marcha es la tunelera que construirá el emisario submarino de 12 kilómetros de la planta depuradora de Dock Sud, que beneficiará a más de 4,3 millones de habitantes de 14 municipios bonaerenses. Esto contribuirá al saneamiento de los desechos cloacales de la Cuenca Matanza-Riachuelo
“Haciendo estas obras estamos generando trabajo del bueno. Son las obras que no se pueden mostrar, porque son tubos que van a 40 metros de profundidad. Pero va a ser una obra histórica”, se entusiasmó el jefe de Estado.
Y agregó que se trata de “cumplir con algo que prometieron hace muchos años, una vergüenza más de las que nos han hecho pasar, de que iban a limpiar el Riachuelo. Este es el primer paso en serio para tener el Riachuelo limpio”.
Macri participó del acto junto al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y a la candidata a senadora por la Provincia de Buenos Aires, Gladys González, quien renunció al cargo de Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar), que ahora ejerce Dorina Soledad Bonetti.