Jorge Triaca, ministro de Trabajo, cuestionó el llamado a la movilización del martes 7 de marzo convocada por la CGT. “No dejamos de reconocer que hay sectores que tienen dificultades: trabajemos sobre esos sectores y no nos dejemos llevar por un contexto que tiene que ver con lo político”, reclamó el funcionario en declaraciones a radio Continental.
En ese sentido, señaló que “algunos dirigentes políticos aprovechan las circunstancias cuando durante tantos años no hicieron nada para arreglar los problemas de los trabajadores”.
“Con la recesión del 2014, que fue más grave que la del año pasado, no hubo ninguna manifestación de ese tipo”, agregó el responsable de la cartera laboral.
No obstante, Triaca negó que al Gobierno le asuste la conflictividad sindical al considerar que “es parte de los procesos de negociación” paritaria y, por lo tanto, “es razonable que haya reclamos de las entidad gremiales con distintos criterios, distintas metodologías y distintas prácticas”.
Asimismo, Triaca se manifestó sobre los dichos de los secretarios generales de la CGT, Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña, quien afirmaron que la movilización tiene como objetivo repudiar al sector empresario y al Gobierno por no cumplir con los acuerdos para frenar despidos y para otorgar un bono de fin de año.
“Vayamos caso por caso y planteemos y digamos en conjunto quiénes no han cumplido. No todos no han cumplido, la mayoría ha cumplido, la mayoría ha pagado el bono, la mayoría ha incorporado a las paritarias el valor del bono para que no haya pérdida del poder adquisitivo”, resaltó.
Por su parte, el ministro de Producción, Francisco Cabrera, insistió en que se trata de “una marcha de características políticas” y evaluó que el “corte de diálogo” de los representantes sindicales con el Gobierno “suena como que tiene que ver con que se inicia un año electoral”.
En diálogo con radio Belgrano, Cabrera sostuvo que el “diálogo para la producción y el trabajo” que convocó el Gobierno el año pasado con las cámaras empresariales y la CGT “funcionó bien” a pesar de haber sido “un año difícil, contractivo”.
“Cuando las cosas empiezan a mejorar, que haya una movilización y un corte de diálogo, suena como que tiene que ver con que se inicia un año electoral”, agregó el ministro, quien además criticó que la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner llamara a sus seguidos a sumarse a la marcha de la CGT.
En este sentido, opinó que “desde el kirchnerismo todo lo que se hace es desestabilizador”.
Pese a las críticas del Gobierno, el sindicalismo ratificó la marcha del próximo martes y advirtió que “es probable” que en esa oportunidad “se diga la fecha” de un paro general.
“No cerramos el diálogo jamás”, aseguró el líder del gremio de los canillitas y referente de la CGT, Omar Plaini, quien tras destacar que la central gremial le dio “tiempo al Gobierno”, sentenció: “El paro lo vamos a realizar indefectiblemente, es probable que el martes se diga la fecha”.
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Plaini subrayó que “se firmaron dos acuerdos” para evitar pérdida de puestos de trabajo y “los despidos siguieron y el Gobierno miró para un costado”, tras lo cual remarcó: “No puede pretender que le demos la espalda a los trabajadores, firmamos dos acuerdos y no se respetaron”.
“Le dimos tiempo al Gobierno por la responsabilidad institucional de la CGT, pero no es un problema nuestro la gobernabilidad es el gobierno que con sus medidas, sus herramientas, define cuál es el rumbo económico”, afirmó.
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