El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz -Junto a los de Catamarca, Chaco, Corrientes y Jujuy- acordó con Santilli y Caputo un nuevo esquema de subsidios eléctricos para las zonas cálidas y muy cálidas. Salta ya destina $9.000 millones al año a sostener ese beneficio con fondos propios.
Durante más de veinte años, el mapa energético argentino reconoció una sola forma de rigor climático: el frío. El régimen de zonas frías subsidió el gas de millones de hogares del centro y el sur del país, financiado con un cargo que pagan todos los usuarios, incluidos los del Norte, que nunca recibieron un peso de ese esquema. Del otro lado del mapa, familias que atraviesan seis meses de temperaturas extremas, y que en buena parte del territorio ni siquiera tienen acceso a la red de gas natural, quedaron fuera de toda consideración.
Pero el martes pasado esa situación comenzó a corregirse durante la reunión celebrada entre el jefe de Gabinete de Ministros, Diego Santilli y el ministro de Economía, Luis Caputo —acompañados por la secretaria de Energía, María Tettamanti, y el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González— y los gobernadores de Salta, Catamarca, Chaco, Corrientes y Jujuy, durante la que acordaron un nuevo esquema de subsidios eléctricos para las regiones cálidas y muy cálidas del país.
En las zonas muy cálidas, el consumo eléctrico alcanzado por el subsidio pasaría de 300 a 550 kWh; en las zonas cálidas, de 150 a 300 kWh. El beneficio regirá entre noviembre y abril, los meses en los que la factura de luz se dispara en el NOA y el NEA. Según explicó el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, el esquema permitiría subsidiar entre un 50 y un 80% del costo de la electricidad, según la categoría de zona.
“El beneficio es subsidiar parte de la electricidad. Estamos hablando de entre un 50 y un 80%, dependiendo de si son zonas cálidas o muy cálidas”, detalló el mandatario salteño en diálogo con Infobae.
Cabe recordar que Salta ya paga con recursos propios lo que en otras provincias financia la Nación. El régimen provincial de Bonificación de Tarifa para Zonas Cálidas, creado por el Decreto 50/23, alcanza hoy a unas 106.000 familias y le costó al Tesoro cerca de $1.800 millones por mes durante el último verano: unos $9.000 millones al año, íntegramente provinciales.
Sobre esa base, el gobernador salteño viene gestionando que el reconocimiento nacional no se limite a los actuales beneficiarios, sino que se extienda a aproximadamente 140.000 familias de los departamentos de Rivadavia, Orán, San Martín, Anta, General Güemes, Metán, Rosario de la Frontera y La Candelaria, en Salta.
“El país está dividido en tres partes: el norte, el centro y el sur. Y realmente es un país injusto, porque el Norte viene subsidiando desde hace muchos años a las zonas frías. No digo que esté mal ni que esté bien: digo que es un análisis que tenemos que hacer”, explicó Saénz.
En ese sentido enmarcó el reclamo en una serie de deudas federales pendientes y recordó que no se trata de una demanda reciente. “Lo venimos peleando hace muchísimo tiempo: gobernadores anteriores, diputados y senadores anteriores. Esto es como la coparticipación, que no se resuelve desde el 94. Y me parece que esto puede poner un poquito de justicia”, aseguró el gobernador de Salta.
Durante la negociación con el Gobierno Nacional, Sáenz no solo hizo foco en el monto, sino también en la permanencia del beneficio. La experiencia de las últimas décadas en materia de compensaciones al Norte es la de beneficios que se anuncian, se aplican una temporada y se discontinúan sin aviso. Por ello, la posición del mandatario salteño fue que el nuevo esquema debía nacer con un instrumento que le diera continuidad jurídica.
“Lo que logramos es ponernos de acuerdo en que esto hay que resolverlo: a través de una resolución, de una ley o de un decreto, pero con algo que le dé continuidad en el tiempo. No sirve de nada sacar una resolución por un tiempo y que después volvamos a estar igual”, sostuvo.
En lo inmediato, el instrumento previsto es una resolución de la Secretaría de Energía, que permitiría poner el beneficio en marcha antes del verano, y una ley posterior que lo consolide. “En principio habría una resolución de la Secretaría de Energía que habilitaría esto, y posteriormente se trataría una ley. Pero con la resolución ya podemos tener este beneficio en el norte argentino”, dijo Sáenz.
Consultado por Infobae sobre la lectura política del acuerdo, el gobernador insistió en separar el beneficio de cualquier capitalización partidaria.
“No es un subsidio al gobernador de Salta, ni al de La Rioja, ni al de Chaco. Es un subsidio para la gente que lo vive, independientemente de que el usuario sea libertario, peronista o radical. Es un reclamo de toda la vida, porque los calores en el Norte son muy fuertes.”
Saénz también anticipó cuál será el terreno de la discusión cuando el tema llegue al Congreso: quienes voten en contra, advirtió, deberán explicarle esa decisión a los vecinos de sus propias provincias: “Que vayan y le expliquen a la gente del Norte, los que votan en contra, que votaron en contra por una cuestión ideológica y política. Acá se trata de un beneficio que le llega a la gente, del partido que sea, y que lo necesita.”
El proyecto de zonas frías obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados el 20 de mayo e ingresó al Senado dos días después, donde permaneció sin tratamiento durante casi tres meses. La definición alcanzada esta semana en el Palacio de Hacienda es, en los hechos, la respuesta a la condición que el Norte Grande venía sosteniendo desde entonces: ningún acuerdo energético sin un reconocimiento equivalente para las provincias donde el problema no es el frío, sino el calor.
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