Damián Troncoso pegó el portazo, luego de un semestre casi perfecto, con 24 partidos jugados y 49 puntos sumados, producto de 14 triunfos, 7 empates y 3 derrotas, con una diferencia de gol de 18 tantos a favor
Berazategui vivió un fin de semana frustrante. La caída ante Deportivo Paraguayo le costó demasiado caro, y a pesar de vencer a Justo José de Urquiza en condición de visitante, se quedó con las manos vacías por el empate de General Lamadrid, que tras el 2 a 2 contra Atlas, se coronó campeón del Torneo Apertura de la Primera C. Y luego, Damián Troncoso pegó el portazo y renunció a su cargo como entrenador.
Para el elenco de la región las últimas horas tuvieron más emociones que lo habitual. Lamentablemente, con dos hechos poco deseados por los hinchas, que ahora plantean fuertes interrogantes de qué ocurrirá en el segundo tramo del 2024.
Bera redondeó un semestre casi perfecto, con 24 partidos jugados y 49 puntos sumados, producto de 14 triunfos, siete empates y tres derrotas, con una diferencia de gol de 18 tantos a favor. Sin embargo, este último ítem, con dos más para los de Devoto, terminaron de hacer que la moneda gire para el otro lado.
La bronca todavía dura en el Naranja, que fue puntero durante 23 fechas y en el último suspiro le arrebataron la ilusión.
Y para colmo, el profesor detrás de la idea maestra tomó la decisión de no seguir ligado a la institución. Ante su renuncia, todavía es muy prematuro para planificar su reemplazante, pero el nombre que llegue sabe que contará con jugadores más que probados para la divisional, pero que el deseo de ser campeón y de subir a la B Metropolitana podría transformar el sueño en una obligación enorme, por lo que hay pocas espaldas libres que puedan hacerse cargo de tanta presión.
Por lo pronto, los motores se encenderán rápido y en la Primera C la próxima fecha ligará a Bera con Yupanqui, en lo que será el bautismo del Torneo Clausura.