La reparación del puente sobre el Río Matanza, que se inició el 26 de enero, iba a estar concluida el 28 de marzo. Luego se extendió hasta el 10 de julio, seguidamente hasta el 17 de octubre, y ahora se dispuso una tercera prórroga, hasta el 19 de noviembre.
La obra con más prórrogas del mundo. Así se puede calificar la reparación de la mitad del puente sobre el Río Matanza del ramal Temperley-Haedo de la Línea General Roca (LGR) de Trenes Argentinos: iniciada el 26 de enero, iba a durar hasta el 28 de marzo. Pero ese día fue extendida hasta el 10 de julio. Pero jornadas antes, se prorrogó hasta el 17 de octubre, en lo que parecía un juego de números: del 10/7 al 17/10. Ahora la fecha de culminación pasó a ser el 19 de noviembre: en consecuencia, el plazo de 2 meses se multiplicó por cinco, conviertiéndose en uno de 10 meses, seguramente un récord a nivel mundial. Aunque se trata de un puente de algo más de 100 metros de longitud, la obra afecta la circulación por 16 de los 27 kilómetros del ramal, disminuyendo sensiblemente su capacidad de despacho de trenes.
El ramal tendrá además un servicio recortado durante cuatro días -este sábado, domingo, lunes y martes- entre Temperley y San Justo, por la actualización integral de la mesa de mando de señales de Haedo de la Línea Sarmiento, que en principio iba a demandar esas jornadas, paralizando todos los ramales de la línea, pero finalmente se dispuso que el martes circularán los trenes: sin embargo la página de Trenes Argentinos informa que la restricción se va a extender hasta el martes inclusive, en una evidente e inexplicable falta de comunicación entre dos líneas de Trenes Argentinos.
El servicio del ramal sigue presentando, como todo este año, reiteradas y erráticas cancelaciones de los escasos 5 trenes de pasajeros diagramados por día de lunes a viernes hábiles (los sábados, domingos y feriados son 4, y también son constantes las cancelaciones), generalmente por la circulación de servicios internos que podrían hacerlo en otro horario. Esta semana fue un buen ejemplo: el tren 4515 Temperley-Haedo de 11.36 y el correlativo tren 4516 Haedo-Temperley de 13.35 fue cancelado el lunes, el martes y el miércoles.
Aunque la explicación es "por problemas operativos", la realidad marca que el lunes fue porque se decidió el regreso de una formación compuesta por una máquina y tres coches de LGR sin transportar pasajeros que había reforzado el servicio del ramal Moreno-Mercedes del Sarmiento por la Peregrinación Juvenil a Luján del fin de semana. Llamativamente, cuando realizó el recorrido inverso, el viernes, no fue necesario cancelar ningún servicio. Además, se dio la paradoja de que el ramal contó con la extraordinaria circulación de dos formaciones de pasajeros -siempre circula una sola- pero el paso de la vacía provocó la supresión de la que tenía que llevar a los usuarios.
El martes, porque se remolcaron de Remedios de Escalada al Depósito Haedo dos coches del Ferroclub Escalada, que se utilizarán en un tren especial que partirá el próximo miércoles 14 de Haedo a San Juan. En ambas jornadas, significó un espacio de casi 7 horas sin trenes.
Y el miércoles, porque se despachó un tren interno con tres chatas rieleras desde Haedo, procedente de Caseros y con destino Temperley, y en sentido contrario una maquinaria utilizada para trabajos en la vía. Tras ese movimiento que podía realizarse en otro horario, la lluvia que se registró al mediodía determinó el anegamiento de vías a la altura de San Justo -algo que es habitual y que muestra la frágil infraestructura por falta de obras para resolver los problemas- y la cancelación del siguiente servicio, el tren 4519 Temperley-Haedo de 15.08 y el correlativo 4520 Haedo-Temperley de 16.40, por lo que hubo un espacio de más de 10 horas sin trenes, entre las 10 de la mañana y las 20, y la circulación de apenas tres de los cinco diagramados.
El jueves no hubo cancelaciones, pero hubo fuertes demoras -de hasta 40 minutos- en los últimos tres servicios. Y este viernes, se volvió a cancelar el citado tren 4519/4520. La idea parece ser espantar a los pocos usuarios, con un día suprimiendo un tren y al día siguiente otro.
Las tareas en el puente sobre el Río Matanza comprenden la reparación de los tramos metálicos y apoyos; adecuación de vía y aproximaciones; implementación de contrarrieles; reconstrucción de muro guardabalastos; tratamiento de fisuras; y tratamiento anticorrosivo.
También está prevista la reconstrucción del paso a nivel del Camino de la Ribera Sud, ubicado contiguo al viaducto, en el partido de Lomas de Zamora. Se ejecutará para ello la demolición de todos los elementos como ser, pavimentos de entrevía, losas de aproximación, veredas, bajadas de cordón, cordón y división de carriles.
Pero su reparación, desde el que aparece lejano inicio del 26 de enero, siempre avanzó de manera lenta. Distintos trabajadores ferroviarios consultados por este medio coincidieron en señalar que "se trabaja únicamente de lunes a viernes de 8 a 16, y siempre que no llueva". En consecuencia, no hay operarios los fines de semana, tampoco los días no laborales ni feriados.
A raíz de las tareas, los trenes en ambos sentidos circulan por una sola vía, la descendente entre Empalme Temperley (Hospital Español) y Tablada, únicas estaciones que cuentan con enlaces (denominados técnicamente Aparatos de Vía, ADV) operativos. Se trata de un tramo de 16 kilómetros, pero que demanda a los trenes 51 minutos de viaje, por la baja velocidad a la que circulan -la mayor parte está limitada a 30 kilómetros por hora- especialmente entre Santa Catalina y el Río Matanza, donde la traza ferroviaria fue intrusada -a partir de 2000-, las casas se levantan junto a las vías, que son utilizadas por los habitantes para caminar, incluso mover carros y arrojar basura.
En consecuencia, si circula un convoy desde Temperley hacia Haedo, el que lo hace en sentido contrario deberá aguardar en San Justo que pase el primero. Si circulara solamente el tren de pasajeros, no habría inconvenientes, ya que tiene una exigua frecuencia desde el año pasado: uno cada tres horas y 20 minutos, que está a cargo de una sola formación, compuesta por una locomotora y tres coches de pasajeros.
Pero el ramal Temperley-Haedo cuenta con más servicios: el frecuente carguero de Trenes Argentinos Cargas (hasta cinco frecuencias semanales) que transportan carbón de petróleo originado en la Destilería Luján de Cuyo de YPF (en Mendoza) hasta el Puerto La Plata y luego regresa vacío, y traslados de material entre las distintas líneas de trocha ancha. Por otra parte, las descoordinaciones son frecuentes entre la Línea Sarmiento y la Línea General Roca -ambas dependientes de Trenes Argentinos- y entre esta y Trenes Argentinos Cargas. El perjudicado es el servicio de pasajeros, en un ramal en el que el escaso servicio carece de confiabilidad, donde a las cancelaciones erráticas se le suman las demoras que pueden llegar a ser de una hora.
Además, las cancelaciones en la Aplicación de Trenes Argentinos eventualmente se anuncian 20 minutos después de la hora en que el tren debía salir tiempo durante el cual aparece como que circula, o se indica que se cancela el tren Temperley-Haedo pero no que ocurre lo mismo con el que debe hacerlo en sentido contrario, aunque se trata de la misma formación: el anuncio de lo obvio puede llegar mucho después
Es el único ramal transversal del conurbano, que permite a los pasajeros la conexión entre las líneas Roca, Belgrano Sur y Sarmiento, y unir distintos puntos del Gran Buenos Aires por ferrocarril: González Catán con Florencio Varela o Merlo con Burzaco, para poner dos ejemplos. Pero esa es la teoría. Nadie en la práctica aborda una formación en Catán para bajar en Ingeniero Castello y aguardar más de 9 horas en Agustín de Elía la llegada del tren a Temperley, como ocurrió el miércoles. Y optan por recurrir al autotransporte, más caro y más lento, pero más confiable.
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