El conjunto dirigido por Walter Perazzo volvió al Afredo Beranger para comenzar con los trabajo de cara a la tanda de tres encuentros como local.
Entre los movimientos perezosos de los trabajos regenerativos, para muchos era inexplicable la derrota ante Nueva Chicago. Y se trata de la segunda derrota inexplicable para un plantel que parece haber dejado todo ante River y que ahora no logra competir. A Temperley se le viene una seguidilla de tres partidos como local ante Morón, el sábado, y luego ante Quilmes y Brown de Adrogué, y el veranito de la Copa Argentina parece haber pasado.
El fin de semana se reencontrarán con su gente luego de una caída durísima en Mataderos. Para el entrenador del Celeste, Walter Perazzo, será un tiempo de evaluación, pero sobre todo de diálogo: el DT quiere avanzar rápido sobre los nombres que le hacen falta a un plantel que tiene muchos agujeros por cumplir. Centrales, volantes de marca y un creativo son las necesidades básicas más claras que presenta el equipo.
"Es difícil de explicar. El gol es un gol en contra. Nosotros tuvimos la pelota, pero no pudimos generar ocasiones de gol claras ante un equipo que se dedicó a defender como Chicago", explicó el técnico. Y, en parte, en esa se encuentran cada una de las ausencias y necesidades que presenta el Gasolero.
El Celeste lleva dos derrotas al hilo y ya sabe que necesitará más de un partido para regresar a la zona de Reducido, zona que habitó muy parcialmente pese a las muchas posibilidades de ingresar desaprovechadas.
Mientras que el cuerpo técnico buscará las respuestas tácticas, en la enfermería apurarán a Rodrigo Mazur y Lucas Richarte, dos que salieron del equipo por lesión y cuyas ausencias fueron notorias en las pasadas fechas.
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