La Enfermedad Renal Crónica (ERC) suele denominarse una enfermedad silenciosa, ya que puede progresar durante años sin manifestar síntomas claros. Este es un día de concientización, para poner el foco en la prevención y la detección temprana.
La Enfermedad Renal Crónica (ERC) es una de las afecciones que más ha aumentado en el mundo durante los últimos años. Se calcula que afecta aproximadamente a una de cada diez personas adultas, lo que equivale a más de 850 millones de individuos a nivel global. En Argentina, la prevalencia estimada se ubica entre el 10% y el 12% de la población adulta, aunque una gran parte de quienes la padecen no sabe que tiene la enfermedad.
La ERC suele denominarse una enfermedad silenciosa, ya que puede progresar durante años sin manifestar síntomas claros. Cuando finalmente se detecta en etapas avanzadas, el paciente puede necesitar tratamientos de diálisis o incluso un trasplante de riñón. Por este motivo, en el marco del Día Mundial del Riñón, especialistas remarcan la importancia de fortalecer las políticas de promoción de la salud renal como parte central de la salud pública y del desarrollo sostenible.
“Algunos aspectos importantes y datos clave a la hora de hablar de la ERC: se encuentra entre las principales causas de muerte a nivel mundial y se proyecta que será una de las cinco primeras para 2040; la diabetes y la hipertensión arterial son responsables de más del 60% de los casos; y la detección temprana mediante análisis simples -creatinina en sangre y albuminuria en orina- permite frenar su progresión”, explicó el Dr. Mariano Forrester, médico del Servicio de Nefrología del Hospital Británico (M.N. 94.537).
Por su parte, la Dra. Viviana Cantarutti sostuvo: “El 12 de marzo es una fecha que pone el foco en la prevención y la detección temprana de la enfermedad renal crónica. El mensaje es claro: la salud renal importa y mucho más de lo que creemos. La mayoría de las enfermedades renales avanzan de manera silenciosa, en sus etapas iniciales no suelen dar síntomas, por eso el chequeo es fundamental”.
“Tienen mayor riesgo las personas con diabetes, hipertensión, enfermedad cardíaca o antecedentes familiares de insuficiencia renal”, dijo la médica clínica de Ospedyc, quien continuo: “Un dato alentador es que gran parte del daño renal puede prevenirse o retrasarse. Mantener un peso saludable, realizar actividad física, controlar la presión arterial y el nivel de azúcar en sangre, evitar el tabaco y no automedicarse son medidas fundamentales. En personas con factores de riesgo, es importante controlar periódicamente la función renal”.
La especialista manifestó luego: “Cuidar los riñones es cuidar todo el organismo. La detección temprana puede marcar la diferencia entre prevenir complicaciones o enfrentar un problema mayor. La prevención empieza hoy, con un control”.
Tratamientos y prevención de la enfermedad renal crónica
En los últimos años se registraron importantes avances en el abordaje de la ERC. Entre ellos se destacan las terapias con inhibidores SGLT2, que ayudan a reducir la progresión del daño renal y disminuyen el riesgo cardiovascular, incluso en pacientes que no tienen diabetes. También se amplió el uso de antagonistas no esteroideos del receptor mineralocorticoide, con efectos protectores para el riñón.
A esto se suman nuevas estrategias integradas de manejo cardio-renal-metabólico y mejoras en las técnicas de diálisis, que hoy buscan ser más eficientes y generar un menor impacto ambiental.
La diálisis es un procedimiento que requiere grandes cantidades de agua y energía, por lo que actualmente la nefrología también trabaja en optimizar el uso de recursos, reducir los residuos sanitarios y fortalecer las políticas de prevención para disminuir la necesidad de terapias sustitutivas.
Recomendaciones para prevenir la enfermedad renal crónica
Entre las principales medidas de prevención se destacan: