La Asociación Antidrogas advirtió que el consumo atraviesa al sistema médico y reclamó controles antidoping para garantizar la seguridad de pacientes, sobre todo en intervenciones delicadas.
El 20% del personal hospitalario tendría problemas de adicción y piden implementar controles antidoping obligatorios en áreas críticas. La advertencia surge de Claudio Izaguirre, especialista en adicciones, quien vinculó ese cuadro con el reciente escándalo por robo de fármacos en el Hospital Italiano de Buenos Aires y con prácticas que, según sostuvo, se arrastran desde hace décadas dentro del sistema sanitario.
"El uso indebido de fentanilo y otras sustancias por parte de personal médico no es nuevo, viene de hace al menos veinte años. Lo que pasa es que ahora salió a la luz con este caso y muchos se hacen los distraídos", planteó en diálogo con Diario Popular. En ese sentido, cuestionó que "el mundo médico está en un pedestal" y que eso dificulta visibilizar conductas problemáticas.
Izaguirre, titular de la Asociación Antidrogas, aseguró que existen denuncias de pacientes graves que habrían recibido sustancias inocuas porque el fentanilo fue desviado, lo que podría comprometer tratamientos y resultados. También advirtió sobre la falta de causas judiciales: "En el mundo jurídico hay pocas investigaciones. La sociedad está a merced de profesionales que pueden estar bajo consumo mientras operan o intervienen en quirófano".
Según explicó, el nivel de exigencia de la actividad médica genera condiciones propicias para el consumo. "Los propios profesionales reconocen que la responsabilidad de tener vidas en sus manos les produce ansiedad y angustia, y muchos comienzan a consumir para aliviar esas sensaciones", indicó.
El referente aclaró que el caso del fentanilo adulterado que generó una crisis sanitaria reciente no está directamente ligado a estas conductas, aunque señaló un punto en común: "El hilo conductor es el descontrol en áreas sensibles del sistema".
En ese marco, insistió con la necesidad de implementar controles: "Proponemos que se realicen antidoping en hospitales, sobre todo en quienes participan de cirugías, y que además se los incluya en programas de recuperación por consumos problemáticos".
También cuestionó la falta de políticas públicas: "Sedronar no viene trabajando sobre este tema, tampoco el Ministerio de Salud, y las direcciones hospitalarias miran para otro lado". Y concluyó que el país podría avanzar en ese sentido: "Argentina podría ser pionera en controles antidoping para garantizar que los profesionales estén en condiciones y ayudarlos".