El sacerdote portugués Guilherme Peixoto dio un show gratuito que combinó música electrónica y mensajes de fe, con una convocatoria masiva en el corazón de la Ciudad de Buenos Aires.
La Plaza de Mayo se convirtió en el epicentro de una propuesta poco habitual: un espectáculo de música electrónica con impronta religiosa que convocó a una multitud en homenaje al Papa Francisco. Con acceso libre y gratuito, el evento reunió a miles de personas que se acercaron desde temprano para presenciar la presentación del sacerdote portugués Guilherme Peixoto.
El show comenzó a las 20 y contó con una puesta en escena de gran escala, con pantallas LED y un sistema de sonido diseñado para una convocatoria masiva en pleno microcentro porteño. La iniciativa combinó lo artístico con lo simbólico, en un formato que buscó tender puentes entre la música contemporánea y la espiritualidad.
La presencia de Peixoto generó expectativa tanto por su propuesta musical como por el fenómeno que representa. Nacido en la ciudad de Guimarães, fue ordenado sacerdote en 1999 y desarrolló su carrera dentro de la Iglesia, incluso como capellán militar con rango de teniente coronel. Sin embargo, su perfil dio un giro en 2006, cuando comenzó a explorar la música electrónica como una forma de acercarse a los jóvenes.
Con el tiempo, esa iniciativa derivó en una identidad singular: la del “cura DJ”, que mezcla bases electrónicas con música sacra y fragmentos de discursos religiosos. En sus presentaciones, los beats conviven con momentos de reflexión y oración, en una propuesta que rompe con los formatos tradicionales y amplía el alcance del mensaje religioso.
El reconocimiento internacional llegó en 2023, cuando participó de un evento masivo en Lisboa en la previa de una misa encabezada por el Papa Francisco, donde actuó ante más de un millón de jóvenes. Desde entonces, su figura creció y se consolidó como un referente atípico dentro del ámbito eclesiástico.
Durante la pandemia, sus transmisiones online le permitieron ampliar su audiencia y conectar con públicos diversos en distintos países. Su objetivo, según ha explicado en distintas entrevistas, es acompañar a los jóvenes en sus propios espacios, sin resignar la identidad religiosa.
El evento en Plaza de Mayo también tuvo impacto en la dinámica urbana: el Gobierno porteño dispuso un operativo especial con cortes de tránsito en la zona para garantizar la seguridad y el desarrollo del espectáculo.
Con una mezcla de música, fe y convocatoria masiva, la presentación del “cura DJ” dejó una postal distinta en uno de los espacios más emblemáticos del país, donde la espiritualidad encontró una nueva forma de expresión.
El espectáculo contócon una puesta en escena de gran escala, con pantallas LED y un sistema de sonido profesional, pensado para una convocatoria masiva en el corazón de la Ciudad de Buenos Aires.
En paralelo, el Gobierno porteño desplegó un operativo especial que impactó de lleno en la circulación del microcentro, con cortes y restricciones que se extenderán por más de 24 horas en las inmediaciones del evento.
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