En los próximos cuatro años la ciberseguridad será una de las áreas donde más se focalizarán las empresas argentinas: el 60% planea aumentar el presupuesto a invertir más dinero en esa temática, mientras que apenas el 14% no lo contempla.
Este indicador revelado en un estudio realizado por la consultora Frost & Sullivan y presentado por Microsoft demuestra la evolución y creciente consciencia que hay en el país en relación al tema.
El mismo trabajo exhibe cuáles son las principales amenazas locales, resumidos en los siguientes puntos:
Los ataques clásicos como el malware (40%)
El cibercrimen/espionaje (40%)
Además, las empresas comienzan a preocuparse por eventuales riesgos derivados de las nuevas tendencias tecnológicas como: Big Data (49%), Nube (42%), redes sociales (30%), BYOD (16%) o IoT (16%).
Por tal motivo, la seguridad se ubicó entre los factores prioritarios a la hora de elegir un proveedor de nube, remarcada por el 33% de los usuarios y los motivos que impulsaron el incremento son: complejidad creciente de los ataques y amenazas; aumento de la calidad del servicio de seguridad gestionada; foco en el negocio, reducción de costos y complejidad; escasez de expertos en seguridad.
Por otra parte, los factores que frenan la adopción de seguridad son: falta de conocimiento sobre la variedad de amenazas; falta de presupuesto; miedo a perder control sobre los datos; confianza en que los recursos in-house son suficientes.
En la era de la Cuarta Revolución Industrial, la Nube es el centro de cada organización, a medida que las mismas migren hacia ella, la frecuencia y sofisticación de los ataques sobre las cuentas de consumidores y empresas aumentan.
“El estudio que realizamos arroja algunas conclusiones interesantes: Las nuevas tecnologías impactan en el mercado de la seguridad lo que genera demanda en los usuarios finales. Por ello la seguridad es una necesidad en aumento para las empresas, esto significa que habrá una tendencia a transferir la responsabilidad a proveedores externos especializados. Por último, las soluciones que se brinden deben procurar anticiparse a las amenazas” explicó Ignacio Perrone, gerente de Investigación de Frost & Sullivan.
En Argentina hay varios usuarios que aún dudan en adoptar tecnología en la Nube, ya que tienen incertidumbre respecto a cuestiones legales, la propiedad de los datos, el respeto por la privacidad, el rol del Estado, privacidad y seguridad, etc.
Para transferir a un proveedor de Nube datos de terceros al exterior hay que cumplir con la ley de protección de datos personales y normas complementarias, como la Disposición 60/2016 de la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales, que exige que quien contrata un servicio de Nube debe firmar un Acuerdo de Transferencia Internacional de Datos (DTA) con el proveedor del servicio, que asegura, entre otras cosas, que a cualquier controversia sobre los datos se le aplique la ley argentina, la resuelva un juez argentino y la autoridad de aplicación sea la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales. Todos los proveedores de nube extranjeros deberían ofrecer a sus clientes en Argentina la posibilidad de firmar un acuerdo de transferencia internacional de datos porque si no lo ofrecen, hacen que sus usuarios incumplan con la ley argentina.
“Sabemos que las empresas y los usuarios adoptarán una tecnología sólo si pueden confiar en ella. Desde Microsoft invertimos mil millones de dólares al año en investigación y desarrollo solamente en materia de seguridad porque para nosotros es un pilar fundamental. En Argentina nos adecuamos a la legislación local en protección de datos personales y tenemos una solución única en el mercado en materia de cumplimiento con la ley, seguridad, privacidad y transparencia, porque estamos convencidos que esos cuatro pilares son fundamentales para generar confianza y avanzar en el proceso de transformación digital”, sentenció Diego Bekerman, gerente general de Microsoft Argentina.
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