El piloto argentino destacó el punto sumado en una carrera accidentada. De todos modos, quedó con bronca y no ocultó su fastidio por los problemas sufridos con el Alpine. "Di todo", aseguró.
La imagen de Franco Colapinto después del Gran Premio de China de la Fórmula 1 no coincidía con la de alguien que acababa de meterse en la zona de puntos por primera vez en la temporada 2026. El piloto argentino sentía que el 10º puesto le quedaba chico y tenía potencial para terminar bastante más arriba.
Con la honestidad que lo caracteriza, admitió que no se fue conforme con el desarrollo de la competencia, donde la mala suerte y la tentación de arriesgar de más para superar al español Carlos Sainz (Williams) marcaron su carrera.
El comienzo de la jornada fue prometedor para Colapinto, beneficiado en parte por la baja de los dos McLaren antes de la largada, lo que le permitió escalar rápidamente hasta la sexta posición. Cerca de la vuelta 11, un incidente de Lance Stroll (Aston Martin) provocó la salida del auto de seguridad y Franco quedó ubicado provisoriamente en el segundo lugar. Logró aguantar esa posición de privilegio durante algunos giros tras pelear mano a mano con Esteban Ocon (Haas), aunque finalmente el ritmo de las Ferrari fue superior y no pudo sostener la diferencia.
A pesar de haber sumado, el fastidio de Franco era evidente. El piloto reconoció que el resultado positivo se debió a factores externos y describió las dificultades técnicas que sufrió su Williams durante la prueba: "Obviamente que fue bueno haber sumado puntos. Triste por haber tenido suerte por lo de Max (Verstappen), sino no habría sumado. Tuve muchísimo graining, muchísimo daño, la parte trasera derecha tenía un agujero gigante. Estoy con bronca, no por el toque con Esteban, que me pidió perdón. Salí con una estrategia distinta y tuve una largada muy buena y el safety car no tiene sentido con un auto parado. Tuve mala suerte, cada vez que estoy para hacer algo bueno, hay algo que me frena. Hago todo para que después se vaya todo", expresó.
En el tramo final de la carrera, Colapinto buscó por todos los medios superar a Carlos Sainz, pero el sobrepaso no se concretó y tuvo que conformarse con la décima ubicación. Franco confesó que la adrenalina del momento casi lo lleva a tomar una decisión arriesgada en la lucha por el puesto con el español: "Con Carlos me quedé caliente que me ganó acá, tenía unas ganas de pasarlo... Me contuve y no me le tiré. Pero tenía una ganas de tirarme en cualquier lado y hacer un desastre, quedar los dos tirados, pero por suerte no hice cagadas. Hay que seguir trabajando y encontrar performance, con la goma media tenía muchísimo graining adelante. Es lo que hay. Vamos con todo a Japón, a conocer una pista nueva, ojalá con un auto en mejores condiciones y estar más cerca de Pierre (Gasly)“.
Más allá de la lucha en pista, el análisis de Colapinto se centró en la frustración de verse superado por vehículos que, en teoría, tenían menos ritmo que el suyo, resaltando que el esfuerzo realizado no se vio totalmente reflejado en el marcador final: "No es positivo haber quedado atrás de autos más lentos. Igual, sentí que fue una de las mejores carreras, hice todo lo que pude, pero... Largando con una goma dura y avanzando un montón. Pero bueno, es lo que hay, hay que trabajar para mejorar”, añadió.
Para cerrar, el argentino dejó en claro que su malestar nace de la autoexigencia y de haber sentido que la clasificación del sábado y la carrera del domingo podrían haber tenido un cierre distinto si los factores externos hubiesen acompañado su rendimiento individual: “Es que lo di todo y cuando hacés eso y no salen las cosas te da más bronca. Ayer, en la clasificación me pasó lo mismo. Pero bueno, es parte de la Fórmula 1, es parte de esto”, concluyó Colapinto.
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