La monarca acompañó a la delegación caribeña en una jornada inolvidable y participó de los festejos tras la obtención del primer punto de su historia en la Copa del Mundo.
Curazao escribió una página inédita en su historia mundialista y la celebración continuó mucho después del pitazo final. Tras el empate frente a Ecuador, resultado que le permitió sumar por primera vez en una Copa del Mundo, el plantel recibió una visita muy especial en el vestuario del Arrowhead Stadium de Kansas: los futbolistas y el cuerpo técnico compartieron los festejos con el rey Guillermo de los Países Bajos y la reina Máxima Zorreguieta, quienes siguieron de cerca el encuentro desde las tribunas y luego bajaron a los camarines para felicitar a la delegación por la actuación.
La propia Federación de Fútbol de Curazao difundió imágenes del divertido momento en sus redes sociales y acompañó la publicación con el mensaje: “Celebración Real con el Rey y la Reina”. El vínculo entre el país caribeño y la monarquía neerlandesa explica una presencia que no pasó inadvertida: aunque cuenta con autonomía propia, Curazao continúa integrando el Reino de los Países Bajos, una relación que también se refleja en la conformación de su seleccionado.
En ese sentido, Dick Advocaat conduce un plantel con fuerte influencia neerlandesa, tanto por el origen del entrenador como por gran parte de los integrantes de la lista mundialista. Un dato curioso, es que solo Tahith Chong, entre todos los jugadores convocados, nació en territorio curazoleño
La reina nacida en Argentina fue una de las protagonistas de la celebración. En los videos compartidos tras el encuentro se la observa ingresando al vestuario con la camiseta azul del seleccionado, saludando a los presentes y sumándose con entusiasmo a los festejos. Fue acompañado de baile, cantos, música y un clima de alegría marcado por un resultado que quedó grabado en la historia deportiva de la isla.
La jornada mundialista para los reyes había comenzado varias horas antes en Houston. Allí, Guillermo Alejandro, Máxima y la princesa Ariane, una de sus tres hijas, presenciaron la goleada de Países Bajos por 5-1 ante Suecia por el Grupo F y arrancaron el sábado con una triunfal alegría. Más tarde viajaron a Kansas City y completaron la agenda acompañando a Curazao, en lo que fue un logro sin precedentes.
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