Las tiendas libre de impuestos, habituales en los aeropuertos ahora también podrán instalarse en pasos fronterizos terrestres.
El gobierno de Javier Milei oficializó este miércoles la habilitación de tiendas libres de impuestos, conocidas internacionalmente como duty free shops, en pasos fronterizos terrestres del país. La medida fue establecida a través del Decreto 438/2026, publicado en el Boletín Oficial y firmado por el Presidente, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo.
La normativa incorpora al marco legal argentino una resolución del Mercosur aprobada en 2018, que permite la instalación de este tipo de comercios en zonas de frontera. Con esta decisión, Argentina adopta un esquema ya vigente en Brasil, Uruguay y Paraguay.
La apertura de estos establecimientos requerirá una doble autorización. Por un lado, el Ministerio de Economía deberá aprobar la actividad comercial y, por otro, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) tendrá a su cargo la habilitación aduanera tanto del local como de su operador.
Los duty free solo podrán funcionar en pasos fronterizos habilitados donde existan las condiciones necesarias para garantizar los controles aduaneros correspondientes.
Las compras realizadas por los viajeros estarán comprendidas dentro del régimen de equipaje, por lo que los bienes adquiridos deberán destinarse exclusivamente al uso personal. En consecuencia, no podrán emplearse con fines comerciales o industriales y estarán sujetos a los límites y franquicias establecidos por la normativa vigente.
No obstante, el decreto establece una serie de productos que no podrán comercializarse bajo este régimen. Entre ellos figuran vehículos, autopartes y combustibles; alimentos de la canasta básica; animales vivos y plantas; armas y municiones; productos de tabaco; maquinaria agrícola, industrial y comercial; electrodomésticos de gran tamaño; materiales para la construcción e insumos eléctricos; neumáticos; y prendas de vestir y calzado, con excepción de zapatillas deportivas y ojotas.
Las autorizaciones para explotar estos espacios serán otorgadas mediante licitaciones públicas. Además, el Gobierno se reservó la facultad de limitar la cantidad de locales habilitados cuando existan razones técnicas, operativas o comerciales que así lo justifiquen.