Los incidentes se produjeron cuando personal de la Policía de la Ciudad intervino para secuestrar bebidas alcohólicas a vendedores ambulantes.
Lo que había comenzado como una emotiva despedida colectiva para Carlos “Indio” Solari terminó con incidentes, detenidos y heridos en pleno centro porteño. El tradicional Obelisco, escenario habitual de celebraciones populares, se convirtió este sábado en el epicentro de un multitudinario homenaje al músico fallecido, aunque la jornada concluyó con enfrentamientos entre manifestantes y efectivos de la Policía de la Ciudad.
Según informaron fuentes oficiales, el saldo fue de catorce detenidos y tres personas con heridas leves, entre ellas dos agentes policiales. Los disturbios comenzaron poco antes de las 20, cuando efectivos porteños realizaron un procedimiento contra vendedores ambulantes que comercializaban bebidas alcohólicas en la zona.
De acuerdo con un comunicado difundido por el Gobierno de la Ciudad, desde las 17 se había detectado el ingreso de vendedores con heladeras cargadas de bebidas. Durante el operativo para secuestrar la mercadería, un grupo de personas reaccionó arrojando piedras y botellas contra los uniformados.
“La Ciudad no va a permitir la venta ilegal ni hechos de violencia que alteren el orden en el espacio público”, señalaron las autoridades porteñas al justificar la intervención policial.
Tras los incidentes, la Policía avanzó en la dispersión de los presentes con apoyo de camiones hidrantes, lo que derivó en el desalojo progresivo de la zona y puso fin a una convocatoria que hasta ese momento se había desarrollado sin inconvenientes.
Horas antes, miles de seguidores del Indio habían llegado al Obelisco para rendir homenaje al artista. Con banderas, remeras, tatuajes y pancartas alusivas, los fanáticos transformaron el corazón de Buenos Aires en una gran ceremonia popular atravesada por la emoción.
Padres e hijos compartieron canciones, recuerdos y anécdotas en una muestra de la vigencia de una obra que atravesó generaciones. También hubo velas encendidas, pogos improvisados y músicos que interpretaron clásicos del repertorio ricotero ante una multitud que respondió con cánticos y aplausos.
La convocatoria fue espontánea y se sumó a otras expresiones de duelo que se multiplicaron en distintos puntos del país desde que se conoció la muerte del cantante el viernes por la mañana, a los 77 años, como consecuencia de un accidente cerebrovascular hemorrágico.
La despedida en el Obelisco también funcionó como una escala previa para muchos seguidores que emprendieron viaje hacia Villa Domínico, en Avellaneda, donde este domingo se realizará el velatorio público del músico en el microestadio José María Gatica.
En paralelo, durante las últimas horas también se realizaron homenajes en plazas y espacios públicos de varias ciudades argentinas, mientras que en Plaza de Mayo tuvo lugar una nueva edición de la denominada “misa ricotera”, que reunió a cientos de personas para recordar al artista.
comentar