
La cantante y actriz Marikena Monti murió esta mañana a los 82 años. La noticia fue confirmada por la Secretaría de Cultura de la Nación y generó un profundo pesar en el ámbito artístico, que despide a una de las voces más singulares y comprometidas de la cultura argentina, especialmente ligada al café concert porteño y a una forma intensa y sensible de interpretar la canción.
El secretario de Cultura, Leonardo Cifelli, fue el encargado de comunicar el fallecimiento y expresó su dolor a través de un sentido mensaje.
“Hoy despedimos a Marikena Monti con una tristeza inmensa. Se va una artista enorme, una voz imprescindible de la cultura argentina, una mujer que dejó una marca profunda en nuestra música y en nuestra manera de sentir el arte”, señaló. Además, destacó una trayectoria atravesada por la coherencia y el compromiso: “Honró la cultura nacional con cada interpretación, con cada escenario y con cada gesto, y se convirtió en un referente indiscutido para generaciones de artistas y públicos”.
Nacida el 22 de mayo de 1943 en Casilda, Santa Fe, Marikena Monti construyó una carrera de más de cinco décadas que abarcó la música, el teatro, el cine y la televisión. Su nombre quedó estrechamente vinculado al auge del café concert en Buenos Aires durante los años 60 y 70, con escenarios emblemáticos como el Instituto Di Tella y La Botica del Ángel.
Allí se destacó por su particular abordaje de la canción francesa, con interpretaciones de autores como Jacques Brel, a las que imprimió una intensidad dramática poco habitual para la época.
En 1972 alcanzó una visibilidad mayor al integrar el espectáculo “Tres mujeres para el show”, junto a Susana Rinaldi y Amelita Baltar. La reunión de esas tres voces femeninas, cada una con una identidad artística definida, se convirtió en un hito escénico y en una experiencia artística de fuerte impacto cultural.
Su vínculo con el cine se consolidó en 1974, cuando interpretó la canción “La Mary”, cortina musical de la película homónima de Daniel Tinayre protagonizada por Susana Giménez.
Más tarde participó en films como “Comedia rota” (1980) y “Conviviendo con la muerte” (1988). En televisión, formó parte de ciclos como “Botica de Tango” y “Sábados circulares”, mientras que en teatro desarrolló una intensa actividad, con espectáculos unipersonales como “Secretos a cuatro voces” y “Retrato en blanco y negro”, este último premiado con el Florencio Sánchez en 2007.
El reconocimiento a su obra también cruzó fronteras. En 1992 fue invitada al Festival des Allumées, en Francia, y realizó presentaciones en ciudades como París, Nueva York, Toronto y Montreal. En 1997 concretó una gira por Alemania, consolidando su proyección internacional.
Su discografía incluye títulos emblemáticos como “Libertad mi amor” (1970), “Canciones con rimel”, “Por amor”, “Libre”, “Retrato en blanco y negro” y “Alfonsina, hoy”, editado en 2017.
En una entrevista radial de 2021, Monti reflexionó sobre su oficio con una frase que sintetiza su mirada artística: “Vas enriqueciendo con la vida lo que haces; la interpretación es difícil, lleva años y se alimenta de lo que uno vive”.