La segunda temporada de Otro día perdido debutó con picos de 7 puntos y 440.000 espectadores, en una noche dominada por realities y alta competencia.
La vuelta de Mario Pergolini a la televisión abierta confirmó que su propuesta sigue generando interés lo que se reflejò en el inicio de la segunda temporada de "Otro día perdido", el lunes por la noche, que fue seguido por 440.000 espectadores y alcanzó picos de 7 puntos de rating, ubicándose como una de las apuestas más diferentes de la grilla.
El programa arrancó con un piso de 5,7 puntos heredado del ciclo previo "Este es un sueño", con Guido Kazca, y logró crecer en sus primeros minutos. Durante el monólogo inicial, Pergolini marcó el tono con una de sus frases más comentadas: “Otro año más, yo pensé que no iba a durar nada esto. Le agradezco al canal aunque no dejo de pensar que la televisión está muerta”.
En un contexto donde predominan los programas de panel y debate, el ciclo apuesta a un formato poco explorado en la televisión local: el late show. Con humor, actualidad e invitados, la propuesta logró consolidarse durante 2025 como una alternativa dentro de una programación homogénea.
La fórmula se mantiene: monólogo, entrevistas, secciones con inteligencia artificial y segmentos con personajes, a lo que se suma un equipo que combina producción guionada minuto a minuto y una dinámica ágil.
La charla "mano a mano" con Luisana Lopilato fue uno de los puntos altos de la noche, por encima de los 6 puntos y alcanzó un pico de 6,8. Entre otros temas, la actriz habló de su vida familiar y sorprendió al contar que no deja ver Rebelde Way a sus hijos.
También hubo espacio para el humor con segmentos creados con IA y participaciones del equipo, que se mantiene como uno de los pilares del programa.
Sin embargo, el ciclo enfrentó una competencia consolidada. Del otro lado, Gran Hermano lideró ampliamente la franja con un pico de 13,5 puntos durante una gala de eliminación.
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