El presidente de River, Rodolfo D’Onofrio, admitió que el consejo de la Superliga -de la cual su club ocupa la vicepresidencia primera-, evalúa estrategias para evitar el paro que motoriza el gremio de los futbolistas por el atraso de los clubes en los sueldos de los planteles. "La información que tengo desde Buenos Aires es que la intención es llegar al 20", indicó por la fecha de agosto en que está pautado el inicio del Campeonato de Primera.
Este martes habrá una reunión con Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA) para intentar convecer a su titular, Sergio Marchi, de que empiece el torneo y establecer los controles y sanciones después de “seis meses o un año” del debut de la liga profesional. Pero el gremialista no cede: habrá paro si todos los planteles no están al día.
“Hay que normalizar al fútbol en todos los aspectos, pero no podes hacerlo de un día para el otro. Son deudas o vicios que vienen de mucho tiempo atrás. Les tenés que dar un plazo a los clubes para que se ordenen. Como la AFA ahora se ocupa de la deuda de los clubes. Pero hay que sancionar y con cosas concretas: pérdida de puntos, de categoría”, sugirió.
Esa era la idea que promovía la Superliga para evitar el paro, pero el acuerdo previo de la AFA que permitía incorporar a cambio de reducir la deuda con la asociación impidió que la Superliga impulse sanciones contradictorias.
“Es muy delicado porque por cuatro o cinco clubes están endeudados no podamos empezar el campeonato, hay que buscar una solución más práctica: porque sino esto es una cohesión que le estamos haciendo a todos los demás equipos que están ordenados”, distinguió, entrevistado por radio La Red.
River quedó fuera del comité ejecutivo y D’onofrio lamentó la decisión de la asociación de permitirles a los clubes morosos incorporar jugadores, a cambio de achicar la deuda. “Hay un principio básico: aquel que está endeudado no puede comprar (jugadores). Pero consultado con (el vice) Jorge Brito me dice que la Superliga está inhibida de hacerlo por el acuerdo de AFA” lamentó el dirigente.
En ese sentido, algunos dirigentes consultados evitaron confrontar con D’onofrio o alinearse con firmeza. “Eso es el Fair Play financiero. No es otra cosa y aunque uno patalee va a ser así, es una realidad. A nadie le gustan los castigos, pero hay que empezar a asumirlos”, atinó el titular de Huracán Alejandro Nadur. No todos recogieron el guante del mismo modo. No por los lineamientos -todos asumen que la falta de castigos condujo a esta situación- sino por reducir el conflicto a un puñado de clubes.
“No se trata de estar de acuerdo o no con Rodolfo. Pero los clubes que él dice, son un reflejo de cómo se manejó la casa toda la vida. No venimos de otra liga, con otras costumbres. No se puede desentender tan fácil. Es cómo si uno salga a decir que por culpa de los doping de River, el fútbol argentino se desprestigia”, lamentó un dirigente que prefirió mantener la reserva “porque la confrontación interna ya fue superada y nos costó una intervención”.
Con confrontaciones veladas o directas, el fútbol en la Primera División tiene su fecha de inicio amenazada con un paro como medida de fuerza ante una realidad que tampoco es ajena y que también motivó el desembarco de FIFA.
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