Alex Woiski, quien fue uno de los colgados por la dirigencia y se fue sin debutar en el Millonario, recordó el mes y medio que pasó entrenándose separado junto a otros 13 futbolistas.
Alex Woiski recordó cómo vivió el mes y medio que pasó entrenándose en Cantilo tras ser marginado de River junto a otros 13 futbolistas por una decisión institucional. El delantero, que actualmente juega en Deportivo Táchira de Venezuela, reconoció que fue un período difícil y aseguró que el grupo se apoyó para atravesarlo. “Era complicado estar encerrados en un 4x4, pero nos entrenábamos al máximo y nos apoyábamos mentalmente entre todos”, contó.
El futbolista explicó que se enteraron de la medida a través de una carta y calificó la situación como “llamativa e incorrecta” para una institución como River. Sin embargo, destacó que el club finalmente colaboró para concretar las salidas. Además, aseguró que mantiene su sentimiento por el Millonario y no descarta volver: “No haberme podido mostrar ante el hincha de River es algo triste, pero es una puerta que hoy se cerró y que en un futuro se puede abrir”.
Woiski había llegado al club a mediados de 2025 como una de las apuestas de Marcelo Gallardo, pero las lesiones y lo observado en entrenamientos le impidieron debutar en Primera. Disputó 18 partidos en Reserva y sufrió problemas en el tobillo y el isquiotibial. “La intención siempre fue sumar minutos en Primera División”, explicó y agregó que cuando entrenó con el plantel profesional se sintió al nivel, aunque finalmente no tuvo la oportunidad de jugar.
Tras rescindir su contrato con River, el delantero firmó por 18 meses con Deportivo Táchira, con una opción para extender el vínculo hasta 2030. Desde su llegada a fines de agosto, ya sumó minutos en dos de los tres partidos del equipo venezolano. Woiski valoró su paso por el Millonario y destacó las enseñanzas de Gallardo y Biscay, mientras busca relanzar su carrera con continuidad en Venezuela.
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