El Rojo, que ya había conformado a su plantel para la temporada, cambió de postura: va por un centrodelantero y un extremo. Todos los detalles.
"En el mercado de pases, el club hizo lo que pudo". Gustavo Quinteros había confirmado que el plantel de Independiente para la temporada estaba cerrado, pero en las últimas horas el club decidió volver al mercado de pases. El Rojo, que no jugará competencias internacionales, tendrá la obligación de ser competitivo en el campeonato y por ahora suma tres empates en tres jornadas, algo que puede explicar el cambio de postura de la dirigencia.
En este mercado de pases, el Rojo lleva apenas dos refuerzos: Ignacio Malcorra y Santiago Arias, ambos llegados como libres en un contexto económico delicado y con muchas salidas a préstamo de jugadores que hubiesen ofrecido variantes.
Aunque el mercado de pases en el fútbol argentino cerró el 27 de enero, Independiente cuenta con dos cupos habilitados por las salidas de Javier Ruiz y Diego Tarzia al exterior: esa ventana le permite incorporar futbolistas libres hasta fines de marzo, un margen que Quinteros pretende aprovechar.
El primer puesto que busca reforzar es el de centrodelantero. Si bien Gabriel Ávalos tuvo un buen arranque de temporada, el DT quiere un nueve que compita por el puesto y le dé variantes al ataque. Hubo ofrecimientos y se analizó el nombre de Michael Santos, aunque la opción quedó descartada por razones económicas. “Incorporando a un delantero, Pussetto puede jugar más de extremo”, explicó Quinteros, dejando en claro la idea táctica detrás del pedido.
El otro foco está puesto en un extremo. Las salidas de Diego Tarzia, Enzo Taborda, Santiago López, Alan Laprida y Javier Ruiz dejaron un hueco en el sector, que hoy cubren Santiago Montiel, Matías Abaldo, Walter Mazzantti y el propio Pussetto. Aun así, el DT pretende sumar un jugador más por afuera para ampliar las variantes ofensivas. La pelota ahora quedó del lado de la dirigencia.
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