Se encendieron las alarmas en Boca: Marcos Rojo no pudo terminar el entrenamiento de este miércoles, a cuatro días del Superclásico. El zaguero de 32 años que había vuelto la semana pasada tras superar un desgarro, no pudo concluir la práctica con normalidad por una molestia muscular.
Rojo realizó la primera parte de la práctica con normalidad y tras hablar con el kinesiólogo y el cuerpo técnico de su dolor decidieron que deje de entrenar unos minutos antes del cierre por prevención, aunque creen desde el cuerpo médico que no es de gravedad.
No obstante, la idea es probarlo en los entrenamientos que quedan hasta el finde para saber si podrá estar en óptimas condiciones en el clásico en La Bombonera.
El zaguero, de 32 años, viene de ser titular en el triunfo contra Colón de Santa Fe, donde regresó luego de estar varios partidos afuera tras la lesión muscular en el sóleo de la pierna derecha, que sufrió en el precalentamiento previo a la derrota con Patronato en Paraná, por la fecha 10, el 31 de julio.
Rojo hizo la primera parte de la práctica con normalidad y tras hablar con el kinesiólogo decidió dejar el entrenamiento unos minutos antes del cierre porque sufrió una nueva molestia muscular. La idea es esperarlo hasta último momento, pero las próximas horas serán clave.
En caso de no llegar la dupla central sería con Nicolás Figal, que el domingo jugó como lateral por derecha, y Carlos Zambrano, que fue preservado porque estaba al límite de suspensión por tarjetas amarillas y entrará por Facundo Roncaglia.
Mientras que Luis Advíncula, tras cumplir su fecha, volverá a la banda derecha del fondo. Rojo, quien llegó el 1 de febrero de este año en condición de libre, lleva 56 partidos y seis goles en Boca.
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