En el final de la temporada, ya se había ido Orion, Bou y Lisandro López no pudieron superar sus lesiones, y los que sacaron las papas del fuego fueron los juveniles, como Pablo Cuadra, Juan Musso, Gastón Gómez, Matías Zaracho, Brian Mansilla, y el “experimentado” Lautaro Martínez, quien encima se fracturó en el partido por la Copa Sudamericana, frente al DIM. Y esta nueva generación dorada de la cantera del club (como en otro momento fueron Centurión, Fariña, Vietto, los dos Zuculini, Viola y Roger Martínez, entre otros) es la que aparece como una alternativa concreta para Diego Cocca, frente a la profunda renovación que se inició en este mercado de pases en el plantel de la Academia.
Y el que tomó la palabra, en la jornada de ayer, fue Pablo Maximiliano Cuadra, una de las revelaciones del primer semestre del año, porque en silencio, demostró capacidad para jugar en momentos trascendentales, tanto de volante externo como de atacante, su puesto natural.
Habló en el programa partidario Orgullo Racinguista (AM 1130): “La gente nos respalda demasiado y eso es muy bueno porque nos da mucha confianza. Que me pidan firmas y fotos no me molesta para nada, pero sí que te critiquen y te digan cómo jugar. En el inicio de una carrera en primera, la cabeza juega mucho, pero por suerte están todos tus amigos y la gente, apoyándote. Soy demasiado autocrítico. El otro día, en el partido por la Copa con el DIM me fui con la sensación de que jugué horrible y la gente me ovacionó. El técnico me brindó mucha confianza y eso fue bueno para mi. Por suerte los chicos que jugamos, pudimos aprovechar las oportunidades y cumplir el objetivo”.
El oriundo de San Nicolás explicó que “la semana anterior había cuatro chicos en la formación en el partido por la Copa. Eso me sorprendió mucho. Del grupo, con el que más me siento cómodo es con Zaracho y al que más potencial le veo es a Lautaro. Es un animal”.