
El defensor chileno quedó al margen de los amistosos de pretemporada y, aunque sigue entrenando con el plantel, su ciclo en el Millonario entra en la recta final.
La etapa de Paulo Díaz en River empezó a apagarse de manera progresiva y el arranque de 2026 dejó señales contundentes. Marcelo Gallardo no lo convocó para ninguno de los amistosos de pretemporada y volvió a marcar que el defensor no forma parte de su planificación. Aunque el chileno continúa ligado contractualmente al club, su futuro aparece cada vez más lejos de Núñez.
Si bien el zaguero de 31 años realizó toda la preparación junto al plantel, con trabajos en San Martín de los Andes y Uruguay, no integró siquiera el banco de suplentes ante Millonarios y Peñarol. Esa decisión reforzó la lectura interna de que su situación está definida y que, más allá de entrenarse con normalidad, no tendrá minutos oficiales.
Tanto en River como del lado del futbolista entienden que su ciclo está cumplido, tras seis temporadas y 214 partidos oficiales, las partes coinciden en que lo más conveniente es un cambio de aire, aun cuando su contrato se extiende hasta diciembre de 2027. Por eso, el foco está puesto en encontrar una oferta que permita destrabar su salida en este mercado.
El principal obstáculo es la falta de propuestas que se ajusten a sus pretensiones económicas y deportivas. Sin opciones que lo convenzan, Díaz lleva más de un mes entrenándose sin competir y sin un destino claro, los sondeos más firmes aparecen desde la MLS, una liga en crecimiento y con poder económico, aunque por ahora sin avances concretos.
Incluso sin un reemplazante, el Muñeco no considera a Díaz como una alternativa en River.
Incluso en un contexto en el que River perdió a Sebastián Boselli y todavía no cerró la llegada de un refuerzo para la zaga, la postura de Marcelo Gallardo no cambia, y tanto la intención del club como del jugador es resolver su salida lo antes posible y cerrar definitivamente una etapa que ya parece terminada.