C on los ecos de los fallos entre polémicos y erróneos de Silvio Trucco durante el último clásico entre San Lorenzo y Boca, que finalizó empatado 1 a 1, aún resonando en los distintos medios, en Boedo se abrió el debate acerca de si su equipo está siendo perseguido por los malos arbitrajes o si se trata, solamente, de una racha aislada que a todos los clubes les toca vivir a favor y en contra.
Durante la primera mitad que se lleva disputada de la Superliga, al Ciclón ya le tocó estar en las dos veredas. Aunque con repercusiones diferentes, de acuerdo al rival y al resultado final de cada uno de los partidos en los que pudo verse favorecido o perjudicado.
Hasta el momento, sin dudas, San Lorenzo protagonizó las mayores controversias en el reciente cotejo contra los xeneizes. Después del cual, con un montón de suspicacias mediante, reales o ficticias, todo el pueblo azulgrana se sintió defraudado.
¿Por qué? Por considerar que en el balance del pésimo arbitraje de Trucco su equipo fue más castigado que beneficiado. Como, por ejemplo, por la expulsión inmerecida de Gabriel Rojas, la omisión del penal de Mas a Coloccini y la convalidación del empate de Boca, en cuyo inicio de jugada Tevez partió en off side. Milimétrico, sí, pero existente.
Pero ese no fue el único partido en el que los cuervos se sintieron damnificados.
El recuerdo más reciente es el que proviene de la fecha anterior cuando Facundo Tello no usó la misma vara, ya que así como expulsó a Alexis Castro y a Gonzalo Rodríguez, anteriormente debió hacerlo con Junior Arias. Pero no lo hizo y no fue Talleres el que se quedó con diez, sino San Lorenzo con nueve.
Por las dudas, aunque en el CASLA no creen en teorías conspirativas están dispuestos a mantener la guardia alta. No para pelearse, más bien para defenderse.
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