El Xeneize perdió 1-0 en Guayaquil en un partido marcado por expulsiones, lesiones y una contra letal que definió el resultado.
Boca sufrió su segunda derrota al hilo, otra vez de visitante ante Barcelona de Guayaquil por 1-0 y complicó seriamente su situación en el grupo de la Copa Libertadores. El único gol llegó en el segundo tiempo tras una contra letal que definió Héctor Villalba. El equipo de Claudio Úbeda no logró aprovechar sus momentos y se fue con las manos vacías en una noche adversa.
El resultado dejó al conjunto argentino en una posición incómoda dentro de la zona, obligado a ganar en los próximos compromisos para no depender de otros resultados. Más allá de jugar gran parte del partido en igualdad numérica, Boca no encontró claridad ofensiva y chocó contra una defensa firme del equipo ecuatoriano.
El encuentro estuvo condicionado desde el primer tiempo por dos expulsiones. Santiago Ascacíbar vio la roja directa tras una agresión a Milton Céliz que fue revisada por el VAR, en una acción que dejó al equipo con diez y alteró el planteo inicial. Sobre el cierre de esa etapa, el local también se quedó con uno menos por la expulsión del propio Céliz por un codazo a Paredes, en una decisión que emparejó el desarrollo.
A ese contexto se sumó la lesión de Leandro Brey, quien debió salir tras un fuerte golpe dentro del área. El arquero fue reemplazado por Javier García, que volvió a sumar minutos oficiales tras un largo tiempo sin actividad. La situación encendió alarmas en Boca, que ya venía afectado por problemas físicos en ese puesto.
En el complemento, el partido se volvió más abierto, pero fue Barcelona el que golpeó en el momento justo. A los 28 minutos, Villalba culminó una contra rápida y marcó el único tanto de la noche. Boca intentó reaccionar en el tramo final, generó algunas chances aisladas, pero no logró quebrar el cero y terminó acumulando una derrota que lo obliga a esperar un empate entre U Católica y Cruzeiro para no quedar marginado.
comentar