Impulsada para agilizar los cambios y erradicar conductas antideportivas, la “regla de los diez segundos” fue utilizada por primera vez el último domingo y terminó siendo clave para que Japón le gane a Islandia.
El de esta edición 2026 en Norteamérica será el Mundial de los cambios. Además de las modificaciones en el VAR, que podrá intervenir en más jugadas, el último domingo se aplicó por primera vez la “regla de los diez segundos” que terminó siendo clave para que Japón le gane a Islandia un amistoso internacional y será toda una novedad en la Copa del Mundo.
Sobre el cierre del duelo preparatorio en el Estadio Nacional de Tokio, el cuerpo arbitral liderado por el polaco Damian Kos utilizó esta nueva norma impulsada por la International Football Associarion Board (IFAB) para erradicar las conductas antideportivas vinculadas a la detención del juego y agilizar las sustituciones.
A los 41 minutos del segundo tiempo, cuando el marcador estaba 0-0, el entrenador islandés Arnar Gunnlaugsson intentó realizar dos cambios con el objetivo de renovar las energías de su combinado, pero solo uno pudo concretarse. El defensor Daníel Leó Grétarsson abandonó el campo de juego y fue reemplazado por Hjörtur Hermannsson sin inconvenientes. Sin embargo, la segunda modificación no se realizó debido a que Kristian Hlynsson demoró más de lo permitido en retirarse.
Inmediatamente intervino el juez y, amparado en el nuevo y estricto protocolo, le mostró una tarjeta amarilla e impidió que ingresara Ísak Thorvaldsson en su reemplazo. Esta penalización, además, obliga al equipo infractor, en este caso Islandia, a jugar con un futbolista menos durante un minuto cronometrado antes de autorizar la entrada del suplente.
Esa diferencia numérica se notó rápidamente en la cancha y la selección nipona, que promete ser sorpresa en la Copa del Mundo, le sacó provecho: en la continuidad de la jugada, Yukinari Sugawara envió un centro preciso al corazón del área y encontró la cabeza de Koki Ogawa, autor del 1-0 definitivo.